OAXACA.-Falta de transparencia, presuntos daños estructurales en viviendas, afectaciones ambientales y procesos de gentrificación son las consecuencias de la construcción del proyecto “Parque Oaxaca”, centro comercial que se edifica en donde antiguamente se asentaba el hotel Misión de los Ángeles.
“No somos ingenuos, sabemos que este tipo de construcciones sólo generan especulación inmobiliaria, sabemos que esta nueva plaza comercial va a encarecer la vida de los habitantes, aumentado los impuestos que pagamos y el costo de los servicios”, denunció Mari Trini, portavoz de los habitantes circundantes de la zona.
En rueda de prensa donde se realizan las obras de construcción denunciaron que pese a las reuniones con autoridades estatales, municipales y representantes de la empresa Fibra Danhos, a la fecha no han presentado una evidencia documental sobre los estudios de impacto ambiental, factibilidad, uso de suelo y permisos federales, situación que -destacaron- vulnera sus derechos como ciudadanía.
Te podría interesar
Anunciado en octubre de 2025 como un complejo comercial de gran escala con inversión de 6 mil millones de pesos, “Parque Oaxaca” ha sido vendido como un detonante económico para la zona; sin embargo, los vecinos cuestionaron esos discursos y advierten que se trata de un desarrollo orientado a grandes corporativos nacionales e internacionales, cuyos beneficios no se quedarán en Oaxaca.
Entre las principales afectaciones que denuncia la población afectada destacan daños a viviendas por vibraciones derivadas de la maquinaria pesada que se utiliza en la demolición, invasión de banquetas y espacios públicos mediante cercados metálicos, colapso del drenaje en la calle Netzahualcóyotl, problema que no ha sido atendido pese a años de solicitudes previas y que se ha agravado con la obra.
A ello se suma la tala de árboles dentro y fuera del predio, lo que calificaron como “ecocidio”, pues provoca la pérdida del hábitat de fauna como aves, abejas y ardillas, además de generar riesgos para la población.
También señalaron el incremento de tránsito de camiones pesados a alta velocidad, lo que pone en peligro a peatones y automovilistas.
Los afectados que se quejan que nunca fueron consultados sobre el inicio del proyecto, pese al discurso oficial de “tejer comunidad” y agregaron que el acercamiento institucional se limitó a la compra estratégica de propiedades, mientras que las obras comenzaron sin socialización ni consenso vecinal.
Este proyecto, acusan ya ocasiona especulación inmobiliaria, encarecimiento de la vida y el desplazamiento de los habitantes.
