Tabasco -La salida de Adán Augusto López Hernández de la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado no fue un movimiento rutinario ni una decisión menor. Para el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tabasco, se trata de una señal clara de que Morena reconoce que enfrenta un problema político grave por los señalamientos que pesan sobre el exgobernador tabasqueño por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
Así lo afirmó Miguel Barrueta Cambrano, dirigente estatal del PRI, quien sostuvo que el relevo no responde a una convicción democrática ni a un acto de transparencia, sino a un cálculo político para intentar contener el desgaste, aunque —advirtió— “el daño ya está hecho” y la responsabilidad política no se elimina con un cambio de cargo.
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“No fue un ajuste interno, fue una admisión”
Barrueta Cambrano aseguró que la salida de Adán Augusto confirma los señalamientos que la oposición ha venido realizando. “Que no intenten engañar a la gente. No fue una decisión menor ni un simple ajuste interno. Es la evidencia de que Morena sabe que cargan con un problema político grave, un problema que hasta hoy les estalla en las manos”, afirmó.
El líder priista fue más allá al calificar al exgobernador como un “narco político”, al que vinculó con lo que describió como la peor etapa de violencia e impunidad en Tabasco. A su juicio, la remoción del cargo no limpia la imagen del exfuncionario ni lo exime de responsabilidad política por lo ocurrido durante su gestión.
Exigen cárcel y señalan protección desde la 4T
El dirigente del PRI sostuvo que la salida de la Jucopo no es suficiente y exigió que Adán Augusto enfrente a la justicia. Aseguró que durante su periodo de gobierno se permitió la entrada de la delincuencia organizada y la creación de grupos criminales como La Barredora, a los que atribuyó un impacto que trascendió las fronteras estatales.
Barrueta acusó además una red de opacidad y protección institucional, tanto a nivel federal como estatal, para encubrir a funcionarios de la llamada Cuarta Transformación. “Esto es apenas la punta de un iceberg gigantesco”, advirtió, al señalar que Morena busca proteger a un personaje que, dijo, “ha dejado un baño de sangre en Tabasco y en el país”.
Finalmente, insistió en que Adán Augusto debe ponerse a disposición de las autoridades y enfrentar el juicio de la historia y de la justicia, al considerar que su permanencia en cargos de poder representa una contradicción con la promesa de combate a la corrupción que enarboló la Cuarta Transformación.
