Con la llegada de marzo también comienza una de las estaciones más esperadas del año: la primavera. Durante este periodo, los paisajes se transforman con la aparición de flores de múltiples colores, entre las que destacan especialmente las de tono amarillo. En los últimos años, regalar flores amarillas se ha convertido en una costumbre cada vez más visible, sobre todo entre los jóvenes, quienes han adoptado esta práctica como una forma simbólica de expresar cariño, esperanza y buenos deseos.
Aunque hoy en día esta tradición circula principalmente a través de redes sociales, su origen no es del todo reciente ni completamente claro. Una de las explicaciones más populares se vincula con la telenovela argentina Floricienta, protagonizada por Florencia Bertotti.
En la historia, el personaje principal recibe flores amarillas en un momento significativo, escena que quedó marcada entre los seguidores de la producción. Además, uno de los temas musicales más conocidos del programa es Flores Amarillas, una canción que expresa el anhelo de recibir este gesto romántico. Con el paso del tiempo, fanáticos de la serie comenzaron a replicar la idea en internet, lo que contribuyó a que la tendencia se difundiera ampliamente en distintos países, incluido México.
Te podría interesar
Otra interpretación relaciona esta práctica con el simbolismo propio de la primavera. El color amarillo suele asociarse con la luz, la alegría y el inicio de nuevos ciclos, características que coinciden con el espíritu de esta estación, cuando la naturaleza florece y el ambiente se llena de vitalidad.
TAMBIÉN PUEDES VER:
¿Por qué todos regalan flores amarillas el 21 de marzo en León?
¿Por qué se regalan flores amarillas este 21 de septiembre?
Cuando se regalan flores amarillas en marzo: fecha exacta y significado
De acuerdo con la dinámica que se ha popularizado en redes sociales, el día elegido para regalar flores amarillas es el 21 de marzo, fecha que marca el inicio de la primavera. En ese contexto, obsequiar estas flores se interpreta como una muestra de afecto hacia personas cercanas, ya sea la pareja, amistades o familiares, además de representar buenos deseos para el comienzo de una nueva temporada.
En México existe una amplia variedad de flores amarillas que pueden utilizarse para esta tradición. Entre las más comunes se encuentran el girasol, el tulipán, el crisantemo, la gerbera y la rosa amarilla. Su disponibilidad suele ser amplia en mercados de flores y puestos locales, aunque los precios pueden variar según la temporada y la región.
Más allá de su origen específico, regalar flores amarillas se ha consolidado como un gesto simbólico que combina elementos culturales, mediáticos y estacionales, reflejando la manera en que las tradiciones contemporáneas también pueden surgir y difundirse a través del entorno digital.
LCM
