OPINIÓN

Veracruz, la ciudad que volvió a tocar la puerta del poder

Zoomlítica: Haciendo zoom a la política

Créditos: LSR Veracruz
Escrito en VERACRUZ el

A casi seis meses de gobierno de Rosa María Hernández Espejo, algo ha cambiado en el puerto y no es un cambio de discurso, ese que suele ser lo más fácil, sino de dinámica; se percibe en la calle, en el ánimo de la gente y, sobre todo, en la manera en que el gobierno municipal ha decidido acercarse a quienes sostienen el día a día de Veracruz.

No es menor lo que está ocurriendo, pues los llamados Lunes del Pueblo, sumados a los Jueves en tu colonia y los sábados de descacharrización, han construido algo que durante años parecía extraviado, hablo del contacto directo, sin intermediarios, sin filtros, sin ese muro burocrático que tantas veces termina por apagar cualquier intento de diálogo, porque sí, hoy, ese contacto existe y más importante aún, está funcionando.

Porque una cosa es escuchar y otra, muy distinta, atender y en estos primeros meses, la administración de Hernández Espejo ha logrado, al menos en lo inmediato, transmitir la idea de que las demandas no solo se reciben, sino que encuentran una respuesta, pues las y los jarochos, que es de conocimiento que somos escépticos por naturaleza, curtidos por décadas de promesas incumplidas, empezamos a notar que alguien está del otro lado.

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Mientras en la calle hay cercanía, en el Palacio Municipal sigue resonando un tema, un eco constante, incómodo, persistente ¿qué va a pasar con Grupo MAS? La pregunta no es nueva, viene desde campaña y aquí mismo hemos señalado que ni Rosa María ni su círculo cercano ven con buenos ojos la permanencia de la concesionaria y es que no es un asunto menor, se trata de uno de los temas más sensibles para la ciudadanía, el acceso al agua, su costo, su calidad y, sobre todo, la confianza en quien la administra.

En los pasillos, y en las paredes que, dicen, escuchan más de lo que deberían, ya se habla de una revisión seria de la concesión y una revisión que no es de trámite, sino de fondo, pero más aún, hay quienes aseguran que esa concesión está ya “más pa’llá que pa’cá”.

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Si esto se confirma, estaríamos frente a una de las decisiones más relevantes del actual gobierno municipal. No solo por el impacto directo en la vida cotidiana de los veracruzanos, sino por lo que implica políticamente romper con una estructura heredada, enfrentar intereses y redefinir la relación entre lo público y lo privado en un servicio esencial.

Pero ahí no termina la historia, porque como suele ocurrir en Veracruz, cuando una pieza se mueve otras empiezan a tambalearse y en este juego llamado gobierno veracruzano hay otra concesión, heredada, discreta, pero significativa, que también comienza a crujir, pero de esa, hablaremos en otra ocasión.

Haciendo zoom… Por ahora, lo cierto es que el gobierno de Rosa María Hernández Espejo ha logrado algo que parecía improbable, cambiar el ritmo del puerto desde la proximidad, sin embargo, el verdadero reto apenas comienza, porque gobernar cerca de la gente es importante, pero tomar decisiones de fondo es lo que realmente define a una administración y en Veracruz, esas decisiones siempre dejan huella.

lm