COLUMNA

Violencias contra mujeres: el 8M nos une

El poder de la verdad

Créditos: La Silla Rota Veracruz
Escrito en VERACRUZ el

Durante el transcurso del año en México se llevan a cabo varias protestas y/o manifestaciones, en relación a la exigencia de los derechos humanos. En el caso de las protestas feministas, estas se han intensificado ante la ola de violencia e impunidad en contra de las mujeres, que hace que no dejemos de luchar día a día para que esto termine. 

La crisis institucional y social de las últimas dos décadas en México ha costado la pérdida de confianza en las instituciones, el deterioro de la vida pública y del bienestar de los mexicanos (Ramírez Aguilar, 2020). Algunos indicadores dan cuenta de ello. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública (INEGI, 2020), 74% de las personas mayores de 18 años en México se sienten inseguras viviendo en su ciudad. Porcentajes similares de ciudadanos desconfían de las instituciones encargadas de la seguridad pública (sólo el 19% confía en la policía) y de la impartición de justicia (sólo el 23% confía) (Latinobarómetro, 2018). Respecto a la corrupción, el 76% considera que hay mucha corrupción en cárceles y reclusorios, el 67% en el ministerio público y en la policía federal. Un amplio sector siente desafección por la democracia (solo 38% de los mexicanos está a favor de la democracia) (Latinobarómetro, 2018).

Foto: Cuartoscuro

Los motivos que a las mujeres nos llevan a tomar las calles, son los mismos que nos hacen exigirle al Estado que establezca políticas públicas necesarias para atender los altos índices de violencia ante la que nos enfrentamos. Las protestas masivas y los movimientos sociales abanderados por las mujeres han tenido dos demandas principales: por un lado, protestar por las condiciones laborales de las mujeres mediante el llamado al paro internacional del 8M y por otro lado, la denuncia por las violencias ejercidas contra ellas. En México, diez mujeres son asesinadas cada día (Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 2019) y el 66.1% de las mujeres mayores de 15 años han reportado algún tipo de violencia a lo largo de su vida (Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI], 2016).

Las movilizaciones de mujeres, algunas de las cuales son promovidas por colectivos feministas, tienen una larga historia en México, sin embargo, hasta hace algunos años transcurrían con una participación modesta de mujeres dedicadas principalmente al activismo y las protestas no gozaban de la simpatía del grueso de la población. A partir del 2014, este panorama empezó a cambiar, posteriormente se organizaron a nivel mundial las manifestaciones del 8M convocadas de forma on-line por colectivos y grupos feministas que culminaron en marchas simultáneas principalmente en países europeos y latinoamericanos. Finalmente, los colectivos de mujeres, principalmente feministas, se encontraban mejor organizados y apoyados por muchas mujeres que mostraron inconformidad por el aumento de la violencia contra ellas y el contexto de impunidad. Así, el año 2020 condensó la potencia y energía de los movimientos y las protestas transcurridas previamente tanto a nivel nacional como mundial, lo que según Cobo (2019), constituye la prueba de que el feminismo se ha constituido como un movimiento global.

LA INDIGNACIÓN, EL ENOJO E IMPOTENCIA NOS UNE.

Como constructos sociales y culturales, las emociones pueden explicar la motivación a la acción social, tanto a nivel individual como colectivo; personalmente las emociones motivan el activismo y colectivamente crean un clima favorable para la movilización, pero las emociones emergen siempre de forma distinta y no mecánica, especialmente en activismos en contextos de alta represión y violencia, así mismo la experiencia emocional, aunque vivida de forma individual, está presente en los procesos de movilización social. Las emociones colectivas favorecen la solidaridad y la identificación con los movimientos sociales, mientras que las experiencias de protesta fomentan sentimientos de unión y solidaridad entre las personas que comparten dichas experiencias y los eventos colectivos generan solidaridad, que engloba a la identidad colectiva y la confianza en otros. 

Al respecto, la obligación moral se refiere a un sentir de deber que impulsa a actuar de acuerdo con los valores morales. Los sujetos que se incorporan a las marchas y actividades de protesta podrían hacerlo porque creen que eso es lo que hay que hacer, es decir, parten de una convicción y conciencia moral que puede considerarse un elemento central de la auto-implicación y compromiso con el grupo, que formaría parte de la identidad social y la variable de obligación moral es que no está determinada por los resultados esperados de la acción o por la influencia de los externos, sino porque se cree que participar en la acción colectiva es lo correcto y que se debe realizar independientemente de las consecuencias o resultados, ya que es una forma de hacer algo para que las condiciones del grupo desfavorecido cambien, de acuerdo al estudio de (Saab, Tausch, Spears y Cheung, 2014)  las emociones negativas implican la indignación, el enojo y la impotencia, en este sentido, la identidad social, acompañada de la obligación moral y la solidaridad; la eficacia colectiva, y variables demográficas se asocian significativamente con la participación de mujeres en la marcha del 8M

TESTIMONIOS DESDE LA CUERPA Y EL AMOR

Para entender lo que se vive y siente desde el corazón de las protestas feministas, se necesita escuchar a las protagonistas de estos espacios, que deciden apoderarse de las calles y prestar su cuerpo para una lucha que ya tiene y que tendrá grandes frutos para cada una de las mujeres y niñas de este país.

A continuación grandes mujeres nos comparten su sentir y experiencia al respecto, de lo que significó su participación;

  • PAOLA CUEVAS:  Abogada feminista - Defensora de Derechos Humanos 

... Para mí el 8M es un día con una carga emocional muy fuerte e intensa, cada año lo vivo y siento de una forma distinta, y cada año aprendo algo diferente. Llevo 5 años siendo nombrándome a mi misma como “feminista”, y cada día me siento más orgullosa de serlo porque serlo salvó mi vida, para mí el 8M es el día donde puedo encontrarme con mis hermanas y por irónico que suene, es el día donde más segura me siento en las calles, creo que cada una de nosotras sale y toma las calles por el motivo o la razón más personal que encuentra, pero sé que todas salimos por esas 11 mujeres que desaparecen al día en nuestro país, por esos porcentajes que nos indican que 2 de 3 mujeres en su infancia fueron victimas de abuso sexual, por la brecha salarial que indica que tenemos que trabajar el doble de horas para lograr lo mismo que un hombre, por lo difícil e inválido que esta sociedad ha dicho que es decidir sobre nuestros propios cuerpos, porque el 80% de las mujeres en nuestro país han sido victimas de violencia vicaria, pero la mayoría de nosotras no tenemos la menor idea de que significa esta palabra. Yo de forma personal, salgo a las calles por esa pequeña Pao a la que muchas veces le dijeron que no podía, que no debía, que no era un espacio para ella por ser niña, por todas esas veces en la adolescencia que me hicieron sentir incómoda con mi propia cuerpa, con mi menstruacion, por los abusos, por el acoso, por ese corazón roto, por esa profesionista en la que me convertí a la que muchas veces le dijeron que una mujer abogada jamás es igual de buena que un hombre abogado. Cada año marcho por romper con esos estigmas que pusieron en mi, y en cada una de nosotras. Durante toda la vida nos han dicho que es “idealseparar tu vida personal de la profesional, pero cuando algo te apasiona, cuando vuelves a la lucha TÚ LUCHA, tu vida profesional se vuelve sencilla, como abogada, defensora de los derechos humanos el marchar, no es solo hacerlo cada ocho de marzo, es hacerlo todos los días, cuando atiendes a una hermana víctima de violencia, cuando acompañas, cuando interpretas el derecho con perspectiva de género. Creo que como servidoras y servidores públicos, no debemos alejarnos de nuestros ideales personales, ni comprar esa idea “arcaica” de aparentar ser algo que no somos, porque al final del día somos ciudadanas, personas que también hemos vivido violencia, creo que NO debemos esperar a un 8M para salir y defender nuestros derechos humanos, lo hacemos cada día, y cada día debería ser un ejemplo de cómo nos acuerpamos, y como siempre al final somos nosotras las que nos levantamos la una a la otra, no importa si eres servidora pública, o simplemente una mujer de 25 años que ha vivido la mayoría de los tipos de violencia de género en carne propia…” (Sic.)

  • YADIRA HIDALGO GONZÁLEZ: Abogada feminista, ex Directora del Instituto Municipal de la Mujer de Xalapa.

“...Comencé a marchar como activista, después fui funcionaria pública y seguí marchando, sólo que desde una situación diferente, en la cual podía, haciendo uso de mis facultades y con base en la reglamentación de la institución que dirigí, siendo el Instituto Municipal de la Mujer de Xalapa para así acompañar ese proceso de otra forma y seguir de esa manera participando, pues creo que podemos hacerlo desde todos los flancos, además de que es necesario y urgente hacerlo…”(Sic.). 

  • GABRIELA GUERRA CONTRERAS: Abogada feminista, Doctora Interinstitucional en Derechos Humanos e investigadora especializada en el delito de trata de personas 

“...Me importa el 8M porque trabajo diario por eliminar la violencia en contra de las mujeres y niñas, porque en un Estado donde la desaparición y la trata de niñas y mujeres existe, se necesita trabajar en políticas públicas que prevengan este delito y se ejecuten todos los mecanismos necesarios a fin de otorgar justicia a cada una de las víctimas, por que las cifras no mienten y este tema nos desintegra como sociedad. 

Yo marcho por las 927 mujeres registradas como desaparecidas y no localizadas de 2015 a noviembre de 2022, siendo que en el municipio de Veracruz han desaparecido el mayor número de mujeres con 142 casos (15.31%), Xalapa con 94 (10.14%), Córdoba con 68 (7.33%) y Coatzacoalcos con 52 (5.6%).

De acuerdo con el SESNSP, de 2015 a octubre de 2022, se han registrado 67 víctimas de trata de personas en el estado de Veracruz, de las cuales, 2 son hombres (3%), 52 son mujeres (78%) y 13 personas no identificadas (19%). Siendo Xalapa el municipio que presenta el mayor número de casos de los 10 municipios con mayor incidencia.

Marcho para que cada mujer y niña que el día de hoy es víctima del delito de trata de mujeres y niñas, reciba justicia por las autoridades encargadas y marcho por que ninguna otra mujer llegue a vivir esta situación…” (Sic.) 

Información obtenida del; “Estudio sobre el delito de trata y la desaparición de personas en el estado de Veracruz. publicado por la Universidad Veracruzana y la Universidad de Guanajuato. - Consultores: Harol Antonio García Mora, María Elena Hernández Ortíz y Carlol Galilea Márquez Miranda, bajo la supervisión de la Mtra. Ruth Aldama. - Clinenta: Gabriela Guerra Contreras

  • LUISAREY VARGAS: Abogada defensora de derechos humanos. 

“... Ya había asistido a otras marchas, de manera particular, pero en especial en este año, acompañé como servidora pública y debo decir que la experiencia fue completamente diferente, esta vez tenía un objetivo muy particular, una responsabilidad en cuidar que todo transcurriera en orden y velar por la protección de cada una de las manifestantes. Al inicio tenía un poco de nervios y al ser mi primera marcha, me preocupaba que algo saliera mal, pero al ir avanzando en el recorrido me sentí más tranquila, pude sentir la unión de todas la mujeres que nos encontrábamos ahí reunidas y al ir caminando con ellas, me sentí segura, unida por una causa y con un objetivo…” (Sic.)

¿TE UNES A LA LUCHA?

En el 8M, las mujeres no requerimos conocer el nombre de la compañera que marcha a nuestro lado, no necesitamos saber su edad, su trabajo o el motivo por el cual protesta, en el 8M, solo necesitamos reconocer que se lucha por cada una de las mujeres que están presentes y por las que no pudieron estar, se marcha por la vida, por nuestra dignidad, por nuestra seguridad, por nuestra educación, por nuestra salud, por un presente y un futuro libre de violencia, se marcha por cada niña y niño del país, se lucha por cada niña que es intercambiada por un cartón de cervezas y entregada a un hombre de 40 años, se lucha por la niña que fue abusada y obligada a parir, se lucha por las mujeres desaparecidas, por las miles de mujeres que buscan a sus hijas desaparecidas, por cada mujer que es explotada sexualmente, por los 11 feminicidios diarios en el país, para que cada adolescente pueda caminar sin miedo, para que las mujeres campesinas puedan acceder a sus tierras sin la aprobación de un hombre, para que cada adulta mayor pueda liberarse de las cadenas patriarcales que ha cargado por décadas, por la igualdad laboral, por una economía justa y equitativa, por instituciones sororas, por autoridades que velen por los derechos de las mujeres, por una política digna que tenga como estandarte la justicia y por cientos de situaciones más... ¡Vaya! se lucha por lo justo, luchamos por lo que nos corresponde … y … créenos querida lectora, lo vamos a lograr, por tí, por mí y por todas. 

fm