OPINIÓN

¿Con AMLO regresaremos al estatismo de los años setenta?

Desigualdades

Créditos: La Silla Rota Veracruz
Escrito en VERACRUZ el

“...Los controles centrales necesarios para alcanzar la ocupación plena llevan consigo, por su puesto, una gran parte de las funciones tradicionales del gobierno. …pero todavía quedará amplio campo para el ejercicio de la iniciativa y la responsabilidad privada…. El individualismo es la mejor salvaguarda de la libertad personal si puede ser purgado en sus defectos y abusos”. John Maynard Keynes. 

La mayor parte de los economistas están de acuerdo en que la intervención del gobierno en la economía está plenamente justificada, sobre todo cuando se trata de evitar una caída brusca en la producción y el empleo.

Después de la gran depresión ocurrida en Estados Unidos en 1929, que afectó a la mayor parte de los países del mundo, durante la década de los años 30 del siglo pasado, Franklin Delano Roosevelt, al asumir la presidencia en 1933, aplicó la política denominada New Deal o Nuevo Trato, que consistió en una mayor intervención del gobierno en la economía para superar la crisis. 

Las doctrinas sobre la necesaria intervención del gobierno en la economía se sustentan en las ideas del economista británico John Maynard Keynes, que estaban de moda en la época. Si bien, su obra cumbre, La Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero, fue publicado en 1936, sus ideas permeaban ya en el mundo académico. De la página 334 de la edición del FCE, tomé el epígrafe de esta columna.

Existen puntos de vista encontrados sobre el papel que ha jugado el gobierno en la economía durante el sexenio actual, hay quienes apoyan la intervención que el ejército ha tenido en obras públicas, así como quienes se oponen a la opacidad que muchas de esas obras al limitarse su transparencia por motivos de seguridad nacional.

La tendencia del Presidente AMLO, quien al parecer se encuentra anclado en el pasado, es volver a la intervención estatal de los años setenta. Su nostalgia por las políticas populistas aplicadas entre 1970 y 1982 por el PRI, se hacen cada vez más evidentes. 

No obstante que entre los muchos descalificativos que el Sr. Presidente ocupa, es llamar a sus adversarios Prianistas, no hay que olvidar que, al parecer, AMLO fue militante del tricolor desde 1976 hasta 1988 y como dice la sabiduría popular “lo que bien se aprende nunca se olvida”

Los errores de política pública cometidos durante la época que el pueblo bueno y sabio llamó “la docena trágica” (1970–1982), son innumerables. La ineficiencia de las empresas públicas fue notoria, la inflación (que estuvo a punto de convertirse en hiperinflación), generada por un gasto público sin ton ni son, fue de tal magnitud, que ocupó varios lustros salir de ella.

Durante los primeros años de gobierno de AMLO, la principal virtud pareció ser el mantener las finanzas públicas en orden, sin incurrir en déficits fiscales aún cuando la situación por la pandemia bien hubiera justificado apoyar a empresas y personas que lo requerían.

Sin embargo, ya para su último año de gobierno, por ser año electoral, AMLO instruyó a sus incondicionales en el congreso para que le autorizara un presupuesto que implica un déficit público enorme, lo que hará que, en el presente año, el gobierno incurra en un déficit publico por encima de lo que permite la constitución, porque los recursos se están dedicando a subsidios y no a inversión productiva, como lo expliqué en mi columna del 25 de septiembre de 2023.

https://lasillarota.com/veracruz/opinion/2023/9/25/presupuesto-de-egresos-de-la-federacion-2024-dudas-riesgos-449259.html

La situación es que la inseguridad, la corrupción, la desigualdad y la pobreza siguen vigentes, lo que el día de ayer se reflejó en una nutrida MARCHA POR LA DEMOCRACIA, en más de 100 ciudades del país.

Esta marcha por la democracia debe tener molesto a AMLO, pues a pesar de haberse pagado en pensiones del bienestar a adultos mayores, unos 100,000 millones de pesos en los primeros 50 días del año, la mayoría de los asistentes a la marcha corresponden a esa categoría, lo que significa que regalar dinero sin ton ni son, no tiene los efectos que el Sr. Presidente esperaba. 

Está perdiendo la batalla contra las clases medias y al parecer no será fácil desmantelar al INE, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al INAI y en general a la DEMOCRACIA, como al parecer pretende con sus iniciativas de reformas a la Constitución.
Las declaraciones de Claudia Sheinbaum ayer, quien tildó de falsos, hipócritas, corruptos y racistas a quienes participaron en la marcha, muestra, sin duda la posición oficial sobre este evento.

La conclusión a las reflexiones anteriores es que sea quien gane la próxima elección para la presidencia de la república, encontrará serios problemas en las finanzas publicas y deberá, siguiendo lo que se apuntó en el epígrafe, poner mano dura para que se realicen de manera eficiente las funciones tradicionales del gobierno y realizar actividades productivas únicamente en aquellos sectores en que realmente se puedan cumplir con racionalidad.

La gran cantidad de oportunidades para la iniciativa privada nacional y extranjera deberán permitirse con una estricta vigilancia para que se cumplan cabalmente sus obligaciones con los trabajadores, con los consumidores y con el medio ambiente, es decir hay que purgar al individualismo de sus defectos y abusos.

Este país no puede seguir estando en poder de las absurdas ocurrencias y abusos de un solo hombre, y cualquiera de las dos mujeres en que recaiga la presidencia de México, habrá de dar un golpe de timón para recuperar la senda perdida.

mb