CASO SARA OLARTE

¡Justicia!: Sara Olarte, pensionada del IMSS, victima de feminicidio en Xalapa

"Recuerda que tu mami siempre los amó", fueron algunas de las palabras de pésame a Giovanna y Enrique, hijos de Sara Olarte. La mujer de 60 años tenía apenas un año de jubilada cuando fue asesinada, tras un asalto en su casa. Entre los detenidos está su propio sobrino

Dan último adiós a Sara Olarte, asesinada en Xalapa.Créditos: Carlos Caiceros
Escrito en VERACRUZ el

XALAPA, VER. - En medio de aplausos, el ataúd de Sara Hilda Olarte Cid salió hacia su última morada la tarde de este sábado. Sus hijos Giovanna y Luis Enrique Torres Olarte confían en que habrá justicia por el crimen que conmovió a Xalapa.

La mujer, según recuerdan sus amigos y familiares, tenía una vida plena que fue cortada de tajo. Con 60 años al momento de su muerte, dejó huella en sus seres queridos.

En entrevista, Luis Enrique señaló que comparten la hipótesis de la Fiscalía, en el sentido de que el homicidio de su madre fue producto de un robo de parte de José Carlos “N” y otros dos sujetos ya detenidos.

Consternado, agradeció que las autoridades de Veracruz hayan dado con el cuerpo de Sara Hilda, aunque no como hubieran querido: “La tenemos que ya es ganancia, porque hay casos que siguen meses y meses con la búsqueda”.

El estudiante agradeció las muestras de cariño y respaldo que han tenido durante este largo proceso, donde ya hay tres personas sujetas a proceso incluyendo a José Carlos, quien es sobrino de la víctima.

Giovanna, la otra hija de Sara Hilda, precisó que a partir de este momento la familia no volverá a tocar el tema legal que implica a su primo, subrayando que será la Fiscalía la encargada de hacer justicia “y que a cada uno le corresponda lo que merece”.

DAN ÚLTIMO ADIÓS A SARA

Familiares y seres queridos de la víctima estuvieron presentes este día en la misa de cuerpo presente en su memoria, en un acto católico que congregó a decenas de dolientes en la iglesia “María Madre de la Iglesia”.

Sara Hilda es recordada como una mujer llena de alegría, como buena vecina, como excelente madre y hermana, como gran compañera de trabajo y, sobre todo, aficionada a los Tiburones Rojos, el prácticamente extinto equipo de fútbol de Veracruz.

Su sepelio estuvo lleno precisamente de esas muestras de dolor y de cariño; a la par, el que fuera su muro de Facebook y los de sus hijos, se llenaron de mensajes no solo de pésames, sino de recuerdos.

“Hoy te despido con mucha tristeza mi querida amiga, le pido a Dios te guíe hacia su morada. Te recordaremos siempre con mucho respeto y cariño, con esa alegría que te caracteriza. Descansa en Paz Sary Cid”, señala uno de los comentarios en la red social.

“Que triste noticia mi Sary, tengo un grato recuerdo de ti y las pláticas que nos echábamos, te recuerdo siempre sonriente y guapa, súper arreglada y recuerdo siempre lo orgullosa que te sentías de tus hijos, gracias por compartirme tus experiencias y darme tus consejos y siempre contagiarme de tu alegría, que Dios te reciba con amor y ahora a brillar muy alto al lado de él.

Justicia para ti y tu familia Sary y aunque sé que ya no leerás esto es mi forma de decirte adiós”.

“Mijito recuerda que tu mami siempre los amó, se le iluminaban los ojos cuando hablaba de ti fuimos compañeras en la delegación del IMSS, ella tan trabajadora, responsable y positiva, que Dios ilumine su camino y a ustedes les de la fortaleza para afrontar su perdida”, señala otro mensaje.

Uno más dirigido a sus hijos Luis y Giovana, hace hincapié en lo que Sary, como todos la conocían, fue como “la mujer, compañera, madre, hermana, hija, trabajadora que siempre fue, responsable, alegre y saliendo adelante con su propio esfuerzo, sin deberle nada a nadie. Dios la reciba en su Santa Gloria y luzca para ella la Luz Perpetua. Descanse en Paz Sary”.

En la misa, el sacerdote que la ofició, José Salvador Morales pidió por el descanso de Sara Hilda al citar el evangelio de San Juan y recordar que Jesucristo se despidió de sus discípulos, causando consternación y tristeza.

“Jesús les dijo ‘no pierdan la paz’ y les da una enseñanza muy hermosa: ‘en la casa de mi padre hay muchas habitaciones y yo voy a prepararles un lugar para que después vengan y los llevaré conmigo para que en donde estoy, también estén ustedes’.
“Hoy esta palabra de Dios es consuelo para todos nosotros. Es consuelo de manera especial para los familiares más cercanos de nuestra hermana”, dijo.

Y es que las personas cercanas o que conocieron a la jubilada del IMSS, la califican en todos los casos como “una persona maravillosa”, “lindísima persona, con una sonrisa siempre, amable”, “carismática”, “incansable y tenaz”, entre otras muestras de cariño.

En sus redes sociales abundan las fotos de los momentos en los que convivió con sus hijos y amigos. Sary gustaba de viajar por la entidad veracruzana, asistir a partidos de béisbol y de fútbol en el Luis “pirata” Fuente.

Además, era una devota católica que también acudía a celebraciones en municipios como Xico, donde visitaba la iglesia y disfrutaba de los tapetes de aserrín en los festejos a María Magdalena, lo mismo que en la ciudad de Tlacotalpan, en la celebración a la Candelaria.

ACABABA DE JUBILARSE

Sobre su vida personal, su hermana Ana Laura Olarte Cid narra que Sara Hilda trabajó 28 años en el IMSS y apenas en noviembre del año pasado cumplió un año de haberse jubilado de su puesto de secretaria en el área jurídica.

Ambas mujeres volvieron apenas hace 15 días de un viaje que realizaron a Guadalajara, donde visitaron a otra de sus hermanas que radica en aquella ciudad.

“Era alegre, vanidosa, muy platicona, muy amigable, no tenía enemigos; últimamente le gustaba mucho viajar, arreglar su casa, cambiar la decoración de su casa, ayudar”, señala.

Para Ana Laura ha sido un golpe terrible. “Estamos impactados y más al saber que fue un sobrino, hijo de una hermana, que anda en malos pasos de drogas. Él declaró y dijo que planeó el robo y se la llevaron porque ella lo reconoció y entonces la fueron a tirar a un caño entre el Tronconal y Chiltoyac”, recuerda.

La mujer lamenta no solo la pérdida de su hermana, sino también el proceder de su sobrino “que desgració su vida por la ambición”.

Pasadas las 17:00 horas, Sara Hilda fue sepultada en el panteón Bosques del Recuerdo, al que decenas de dolientes se trasladaron en la capital.

mb