VERACRUZ, VER.- En la emergencia por las intensas lluvias en Veracruz, María Elisa Cruz Hernández, colaboradora de Café Bersa, permaneció más de 24 horas en su puesto para garantizar la alimentación de pacientes y personal médico.
Las fuertes lluvias registradas recientemente en el norte de Veracruz afectaron gravemente a municipios como Álamo y Poza Rica, donde diversas instalaciones médicas enfrentaron interrupciones de energía eléctrica, problemas de comunicación y calles inundadas.
En medio de este panorama, María Elisa Cruz Hernández, trabajadora del comedor hospitalario de Café Bersa (empresa que forma parte de Grupo Bersa), decidió permanecer en su puesto para garantizar que los pacientes y el personal médico contaran con alimentos, pese a las dificultades.
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“Vi que el nivel del agua empezaba a subir y supe que no podía irme. Si lo hacía, el comedor se quedaba solo y los pacientes sin comida”, relató la colaboradora, quien pasó más de 24 horas continuas dentro del hospital.
Durante ese tiempo, coordinó junto con la administradora del comedor y el personal de enfermería la preparación y entrega de alimentos. “Los compañeros del hospital ayudaron mucho. Recogían las dietas y me echaban la mano con la entrega”, comentó.
Apoyo institucional para garantizar la atención
Desde el inicio de la contingencia, Grupo Bersa implementó un plan de acción para mantener la continuidad del servicio alimentario y salvaguardar al personal operativo en las unidades hospitalarias de Álamo y Poza Rica.
La empresa se mantuvo en comunicación constante con las autoridades de salud, envió víveres y equipo de apoyo, y reforzó las cocinas con personal adicional. Asimismo, se organizaron colectas de víveres entre los colaboradores para apoyar a los compañeros afectados por las lluvias.
En los días posteriores, se realizaron entregas de materiales y utensilios de cocina para normalizar las operaciones, y se elaboraron box lunch para el personal médico y de enfermería, a fin de garantizar su alimentación durante la emergencia.
Para María Elisa, quedarse no fue una decisión extraordinaria, sino parte de su compromiso. “Me gusta mi trabajo y sabía que tenía que hacerlo. Si yo no estaba, ¿quién se quedaba?”, dijo.
Representantes de Grupo Bersa destacaron su labor como ejemplo de compromiso, trabajo en equipo y solidaridad. Señalaron que su esfuerzo permitió mantener la operación en condiciones muy difíciles. Es una muestra de que la responsabilidad y la empatía siempre marcan la diferencia.
El caso de María Elisa Cruz Hernández refleja el papel fundamental del personal operativo durante emergencias naturales. Su decisión de permanecer en el hospital, aún sin luz ni comunicación, permitió que los pacientes continuaran recibiendo atención y alimento.
“Yo solo hice lo que tenía que hacer”, resume. Pero su historia recuerda que, detrás de cada servicio esencial que sigue funcionando en momentos críticos, hay personas comprometidas que eligen servir antes que rendirse.
vtr
