La determinación de Estados Unidos de no extender el Tratado México, Estados Unidos Canadá (TMEC) es un "obstáculo a la inversión", aseguró Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
Enfatizó que el no saber las reglas para operar en la Unión Americana dificulta planeaciones en el largo plazo.
"Este periodo en el cual habrá un desconocimiento de cómo va a quedar finalmente las reglas para la industria automotriz en Norteamérica generan incertidumbre y ante ello, dificulta el nivel de facilidades para tomar decisiones de inversión de largo plazo como es el establecimiento de una nueva ensambladora o llegar la asignación para una planta en México, Canadá en Estados Unidos de los nuevos modelos o para una planta en Europa", expuso Rosales.
Aranceles abajo de Europa, Corea y Japón
Para Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la AMDA, de prevalecer la instrumentación de aranceles por Estados Unidos, el mejor panorama que tendría la industria automotriz mexicana es que éstos sean significativamente menores al 15% que existen para Europa, Corea y Japón.
"En la realidad, analizando la situación prevaleciente desde el gobierno de Estados Unidos, esto tiene un grado de dificultad mayor, por lo tanto, el planteamiento del gobierno de México es que de prevalecer los aranceles, sean significativamente menores al 15% que actualmente tiene Europa, Corea y Japón", expresó.
El directivo enfatizó que el escenario ideal es que prevalezca el TMEC y la industria automotriz mexicana no tenga aranceles.
Agregó que "es inaceptable" que los aranceles de México sean más altos a los vehículos de Europa, Japón o Corea.
Destacó que con las rondas de conversaciones, a partir del 20 de julio, se buscará que haya un ajuste a un nivel de arancel que no resulte perjudicial para la industria automotriz de Norteamérica.
El directivo enfatizó que los aranceles impuestos bajo el amparo de del artículo 232 de la Ley de Expansión Comercial de Estados Unidos, en donde actualmente grava con 50% los productos de acero, aluminio y cobre, y con 25% los artículos derivados del sector automotriz son negativo para México y su coexistencia con el TMEC es anacrónico.
El presidente ejecutivo de la AMDA esa situación perjudicial para la industria ya se refleja en los reportes de las compañías automotrices.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi), la producción de vehículos ligeros, en mayo, contabiliza 342 mil 926 vehículos, una contracción anual de 3.7%, mientras la exportación suma 306 mil 288 unidades, un aumento de 1.7%.
Entre enero y mayo de 2025, la producción sumó 1 millón 643 mil 577 autos, mientras en el mismo periodo de 2026 se contabilizan 1 millón 642 mil 83 unidades; en cambio, en exportación se pasó de 1 millón 34 mil 667 autos a 1 millón 388 mil 236 vehículos.
Planeaciones a largo plazo
Rosales expuso que la industria automotriz realiza planeaciones de largo plazo, por ejemplo, citó, los modelos en producción tienen un periodo de vida que puede tardar entre 5 y 6 años y el cambio de modelo requiere un tiempo amplio que no es menor a cuatro años.
"Hay un planeación, decisión y ejecución. Son tres etapas, por lo que no es una buena noticia la revisión continua durante los próximos 10 años...cuando nos sabemos a ciencia cierta qué es lo que prevalecerá , qué es lo que para estos cambios será mejor o para peor no es tan fácil ni es el mismo ambiente favorable para la inversión que vivimos en Norteamérica, en la industria automotriz, en el TLCAN y en el propio TMEC", expresó.
Puntualizó que cuando entró en vigor el TMEC, la industria mexicana hizo una reconfiguración en los procesos productivos en Norteamérica.
Rosales destacó que con la migración del TLCAN al TMEC, hubo un aumento significativo en la industria automotriz, principalmente de autopartes, lo cual fue un área de oportunidad para el sector en Norteamérica.
Expresó que las revisiones anuales abre un "compás a la incertidumbre mayor", en donde si bien no es una ruta catastrófica para el país, pero sí es un proceso de incertidumbre, ya que no se sabe qué va a pasar en el futuro.
