El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció un programa de atención inmediata para la industria de vehículos pesados, con el objetivo de proteger el empleo, modernizar la flota y reforzar la seguridad en carreteras.
Durante la conferencia matutina desde Palacio Nacional, el funcionario explicó que el plan está dirigido a tractocamiones, camiones de carga y autobuses, considerados como una “columna vertebral” de la economía nacional.
Uno de los ejes principales del programa es la implementación de incentivos fiscales para la compra de unidades nuevas, producidas o ensambladas en México.
Ebrard detalló que las empresas y transportistas podrán aplicar una deducción inmediata del valor de los vehículos en el pago de impuestos. Como ejemplo, explicó que si una unidad cuesta 3 millones de pesos, el contribuyente podría descontar hasta 2.58 millones de su carga fiscal, lo que facilitaría la renovación del parque vehicular.
Para este proyecto, el gobierno federal destinará 2 mil millones de pesos como parte del denominado Plan México.
Facilidades de financiamiento para transportistas
El programa también contempla la reactivación de esquemas de garantías para facilitar el acceso al crédito, especialmente para:
- Hombres-camión
- Micro y pequeñas empresas transportistas
El objetivo es que quienes no han podido renovar sus unidades puedan hacerlo mediante mejores condiciones de financiamiento.
El funcionario adelantó la creación de una Norma Oficial Mexicana (NOM) que establecerá dispositivos de seguridad obligatorios para todos los vehículos pesados que circulen en el país, sin importar si son nuevos, usados o mportados. Asimismo, Entre los elementos contemplados están sistemas de iluminación, espejos de visión indirecta, sispositivos de control y seguridad.
La medida busca reducir riesgos, en un contexto donde se registran alrededor de 30 mil accidentes anuales relacionados con este tipo de unidades.
Reducción de emisiones contaminantes
Otro de los objetivos del plan es avanzar en la disminución de emisiones, ya que los vehículos pesados generan entre seis y ocho millones de toneladas de CO2 al año.
El secretario subrayó que la renovación de unidades permitirá incorporar tecnología más limpia, reduciendo el impacto ambiental del sector.
Control a importaciones de vehículos usados
El programa también incluye la actualización de precios estimados para la importación de vehículos pesados usados, con el fin de evitar prácticas como la subvaluación y el ingreso de unidades que no cumplen con las normas mexicanas.
Con ello, se busca proteger a la industria nacional y garantizar condiciones equitativas en el mercado.
También, Ebrard destacó que la industria de vehículos pesados involucra a alrededor de 200 mil trabajadores, entre fabricación, distribución y proveeduría. Por ello, el plan tiene como metas centrales proteger el empleo y el ingreso, apoyar a transportistas, mejorar la seguridad en carreteras e impulsar la producción nacional.
“Tenemos que hacer un esfuerzo extraordinario este año”, afirmó, al señalar que la modernización del transporte pesado es clave tanto para la economía como para la seguridad del país.
