MUNDIAL DE FUTBOL

Estalla de euforia la Plaza Expiatorio

Abarrotan la Plaza Expiatorio y al minuto 50 estallan en gritos por el gol de Luis Romo que le dio el triunfo México ante Corea del Sur; festejan en el Arco de la Calzada

Una celebración de talla mundialista.
Una celebración de talla mundialista.Créditos: La Silla Rota
Escrito en GUANAJUATO el

León.- Los leoneses se unieron, festejaron como si México fuera campeón del mundo, como si fuese un triunfo del Club León allí en el Arco de la Calzada, hombro a hombro gritaron y brincaron, atrás quedaron las divisiones de cualquier índole, el triunfo de México ante Corea de Sur representó una colosal comunidad, y eso fue lo  bonito de la noche: un 1-0 que supo a gloria, a fiesta.

No había, fuera del perímetro de la “Fan Zone”, un ángulo para poder ver el partido entre Corea del Sur y México, la cita fue en punto de las 7:00 P.M. Ya desde antes del segundo juego de la Selección Mexicana, antes de la hora, las filas se hicieron largas, pues no era horario laboral. Todo se juntó: los ánimos y miles de apasionados por el once mexicano, y una plaza abarrotada y una sede que quedó rebasada por el gentío.

León se quedó sin ser sede mundialista después de haberlo sido dos veces: México 70 y México 86, este 2026 se quedó sin un solo juego, fuera de justa, y eso que León tiene una larga tradición futbolera gracias a los esmeraldas de León, décadas de historia, más campeonatos que incluso los Rayados del Monterrey y Los Tigres, pero la Copa Mundial de la FIFA sólo se limitó en Guanajuato a la compra de derechos para ver los encuentros del TRI, y nada más.

Transcurrió un primer tiempo para el olvido, sin gol, sin festejo acá en la Plaza Expiatorio que de pronto se volvió Puerta 5 en el Nou Camp.

“Estuvo feo, no se hicieron daño puros pases para atrás”, dijo Marcus, apasionado de la Selección Mexicana.

Pero el ánimo no decae entre los leoneses, la esperanza la mantienen en el corazón, añoran el gol, añora que ésta sea una gran noche, porque los leoneses viven el fútbol, se apasionan, saben lo que es amar una playera, lo que es sufrir con un equipo y lo que es vivir la gloria con un equipo. Por eso León sigue siendo sede mundialista.

Al minuto 50 del partido estalló en gritos la Plaza Expiatorio, Luis Romo fue artífice de eso, le clavó el primero a Corea del Sur: y todos los mexicanos en el mundo, o casi todos, gritaron: ¡Gooooooooooooool!

Momentos emotivos:  con himnos nacionales no oficiales:"!Ay, ay, ay, ay Canta y no llores, porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones!".

Cuando anotó México hubo alguien que comentó: “nomas 20 minutos y se acaba el partido”, pero un partido de fútbol, en un mundial, cada minuto es todo.

El gol y el festejo al final del partido.

Parte complementaria

Segundo tiempo, y cada segundo, cada minuto, transcurrieron con emoción, que México anotara más y que Corea no le anotara.

Raúl Jiménez tuvo llegada, pudo haber sido el segundo, pero ese gol no llegó.

Cada cambio del partido mereció una reacción: miles de aplausos unieron al país.

A los aficionados les salió el humor alburero mexicano que los caracteriza: “!Corea va a probar el chile nacional!”, “¡Corea va aprobar el chile nacional!”.

Últimos minutos, el árbitro Gustavo Tejera decidió agregar 6 minutos sufridos para la oncena mexicana y al final México hilvanó un segundo tiempo que lo coloca ya dentro de la segunda fase de esta Copa Mundial 2026.

Rumbo al Arco de la Calzada.

Fue una noche enrabiada, eufórica, México ganó, se posiciona como líder de grupo. El portero, Raúl Rangel sea bendito, a saber, si alguien intercedió divinamente para que ese balón no entrara.

La Mascota del Mundial.