Sierra Gorda-. Juan Felipe Cherre Medellín, profesor de la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, tiene más de 17años adentrándose en la Sierra Gorda de Guanajuato, en medio los bosques longevos que todavía tiene el estado, allí registra toda ave o mamífero que se cruce por su cámara trampa, su trabajo rindió frutos sorprendentes, como el reciente registro de una ardilla voladora.
El investigador observa miles de árboles en la Reserva de la Biosfera de la Sierra Gorda de Guanajuato para saber en dónde colocar las cámaras que han de registrar la fauna silvestre que habita en esos lugares tan alejados en donde hay poca perturbación humana.
Una de esas cámaras registró una ardilla voladora (Glaucomys volans), una especie fantasma, explicó Juan Felipe Charre Medellín: “En términos de que, ecológicamente, tiene requerimientos muy específicos y por su comportamiento totalmente nocturno y su tamaño es muy difícil de detectar. Incluso por la gente que vive en el territorio”. En este importante registro para la conservación en el estado participó la Secretaría de Agua y Medio Ambiente de Guanajuato (SAMA).
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La ardilla voladora una especie de hábitos nocturnos
La ardilla voladora es una especie que vive en bosques bien conservados, en donde haya árboles longevos en donde para que mamífero minúsculo encuentre cavidades para poder anidar: “principalmente bosques templados de encino” explicó Juan Felipe Charre Medellín, biólogo y conservacionista, quien dirige le proyecto Rancho La Onza.
