Guanajuato.- Lechuga de Guanajuato fue retirada de la cadena de distribución en Estados Unidos luego de que una planta de Taylor Farms ubicada en el estado quedó dentro de la investigación por un brote de Cyclospora, un parásito que provoca una intensa enfermedad gastrointestinal conocida por muchos pacientes como “diarrea explosiva”.
El rastreo realizado por autoridades sanitarias estadounidenses llevó hasta la ruta de una lechuga iceberg procesada en Guanajuato y distribuida en ese país por Sysco, una de las principales compañías proveedoras de alimentos para hospitales, estadios y cadenas de restaurantes.
El producto llegó a establecimientos de Taco Bell en varios estados de Estados Unidos, donde se identificaron casos relacionados con el brote de ciclosporiasis. Ante la investigación, Taylor Farms pidió retirar la lechuga de circulación y notificó a sus clientes, entre ellos Sysco y Yum Brands, empresa propietaria de Taco Bell.
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Investigan origen de la contaminación
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han determinado que la contaminación haya ocurrido en Guanajuato. La planta aparece dentro de la cadena de suministro del alimento, pero todavía se busca establecer en qué punto el producto tuvo contacto con Cyclospora cayetanensis, el parásito responsable de la enfermedad.
Antecedente de Taylor Farms en Guanajuato
No es la primera vez que las operaciones mexicanas de Taylor Farms aparecen en una investigación sanitaria en Estados Unidos. En 2013, un brote de ciclosporiasis afectó a más de 600 personas en 25 estados y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) rastrearon el origen hasta una mezcla de ensaladas procesadas por la empresa en Guanajuato.
Además, en 2024 Taylor Farms estuvo relacionada con el retiro de cebollas señalado como la fuente más probable del brote de E. coli asociado con las hamburguesas Quarter Pounder de McDonald's en Estados Unidos.
México revisa la cadena de producción
Tras conocerse el vínculo con una planta ubicada en Guanajuato, autoridades mexicanas realizan inspecciones para reconstruir el recorrido de la lechuga y determinar si la contaminación ocurrió durante el cultivo, procesamiento, transporte o alguna otra etapa de la cadena de distribución.
