Celaya.- El conductor de un autobús urbano de la línea Atucsa fue herido de gravedad al resistirse a que delincuentes lo despojaran de su unidad. Con cuatro lesiones en el abdomen, bajó a los pasajeros y siguió conduciendo hasta su base. De ahí lo llevaron a un hospital, donde habría muerto, según se informó extraoficialmente.
Por lo pronto, las diferentes rutas de urbanos de Atucsa dejaron de prestar servicio. La exigencia de los choferes y de la propia empresa es que las autoridades les garanticen poder trabajar con seguridad.
El ataque
Juan, el chofer afectado, cubría su ruta por la avenida México-Japón y al pasar por las vías del ferrocarril, sujetos armados le hicieron señales para que detuviera la unidad. La intención era quitársela para incendiarla y utilizarla para bloquear la avenida.
Te podría interesar
Como llevaba pasaje, el operador lo que hizo fue tratar de continuar con el recorrido. Ante ello, los delincuentes le dispararon por la ventanilla. Cuatro balas cruzaron el vidrio y penetraron el abdomen del trabajador, quien antes de desvanecerse alcanzó a conducir a su base.
Al llegar a la terminal, que se encuentra en el rumbo de la Universidad Latina de México, Juan bajó pidiendo ayuda, se sentó en una guarnición y se desplomó, tras la fuerte pérdida de sangre que había sufrido.
Te podría interesar
Lo trasladaron a un hospital, y extraoficialmente se informó que habría fallecido mientras lo atendían. Sin embargo, esto último no ha sido confirmado por las autoridades.
A la terminal de Atucsa comenzaron a llegar decenas de autobuses de la empresa, cuyos choferes se negaron a continuar trabajando, al menos durante el día de hoy, en demanda de poder cubrir su trabajo con seguridad.
En el lugar quedó el autobús que manejaba la víctima. Presentaba daños por balas y por fuego.
CV
