HISTORIAS DE LEÓN

Los bomberos salvan vidas y los leoneses les regalan un café o un desayuno

Esta cafetería en la Plaza Stadium en León nace de la admiración por el trabajo de los Bomberos de León

Escrito en GUANAJUATO el

León-. Se llama Firehouse 78 y el concepto de la cafetería nació de la admiración que el propietario tiene por la labor de los bomberos, por eso, dentro del establecimiento, a la entrada, se puede observar un pizarrón de corcho en el que la clientela puso recibos de desayunos, comidas y cafés pagados para que elementos de Bomberos de León puedan tomarlos, todo por cortesía de una dinámica: el "Café pendiente".

Lo cierto es que los recibos de cafés pagados ya se han acumulado allí pegados con tachuelas y el café queda pendiente para que el personal de Bomberos de León, al asistir, pueda escoger algo de comer o un café con la finalidad de promover el altruismo en esta cafetería que se encuentra en Plaza Stadium. 

Verónica Lira, encargada de la cafetería Firehouse 78 dijo a La Silla Rota que todo esto se hace para agradecerles por su trabajo: "Hacemos esto para apoyarlos, para reconocerlos, para reconocerles la labor que hacen por nuestra comunidad, para devolverles un poquito de lo que hacen por los leoneses. Como cliente puedes venir a donar y como bombero te invirtamos porque ya tenemos varios donativos que han hecho nuestros clientes. Que vengan que aprovechen, que vengan a conocer este lugar que está creado para ustedes para darles el reconocimiento que se merecen".

En el pizarrón de corcho los bomberos que han asistido han dejado huella pegando sus insignias, no como un intercambio, sino para constar que allí se construye una comunidad que surge por el servicio de la misma arriesgando sus propias vidas para salvarlas las de los demás.

La cafetería promueve esta tradición solidaria que proviene de Italia, precisamente de Nápoles. ¿En qué consiste? en que quienes asistan al café puedan pagar uno o dos cafés (también puede ser desayunos) por anticipado, los recibos de pago de la caja se pegan en el pizarrón y allí quedan para cuando las personas (en este caso bomberos) que no puedan pagarlos puedan adquirirlos. Esto tiene la finalidad de promover una cultura del altruismo en León a modo de agradecimiento y poyo.