GUERRA MEDIO ORIENTE

100 días de guerra, la escalada y un paso a la conflagración mundial

Bajo la justificación de salvaguardar la seguridad y defender los derechos a la libertad, Estados Unidos y Reino Unido realizaron ataques dirigidos a objetivos militares hutíes. | Ismael Jiménez

Escrito en OPINIÓN el

Es difícil que bajo la narrativa de salvaguardar la “seguridad y defender los derechos a la libertad”, no se justifiquen los ataques de Estados Unidos y Reino Unido contra Yemen, una ofensiva dirigida contra objetivos militares del “grupo rebelde” de los hutíes.

Por supuesto que, ante todo, estarán siempre por encima los intereses comerciales como derecho inalienable de “cualquier” nación que se jacte de ser “libre” y vele por los intereses comerciales del planeta.

Y es que, para muchos, bajo la hipócrita narrativa de occidente, los “rebeldes” hutíes no tienen el derecho, ni deben, obstaculizar el comercio global y atacar los barcos “mercantes” que cruzan por el estrecho de Bab el Maneb por lo que, los bombardeos en Yemen, están más que justificados. 

El asunto es que, detrás de la justificación a los bombardeos sobre Yemen, se encuentra el respaldo y las protestas contra la agresión de Israel en contra del pueblo palestino y que, los hutíes, han manifestando su apoyo, desde el comienzo de los ataques, a favor del pueblo palestino

El genocidio, es el juicio con el que muchos países se están refiriendo a las embestidas del ejército israelí contra los palestinos comandados bajo la mano de hierro de Netanyahu.

Los hutíes gobiernan Yemen desde hace 9 años, luego de derrotar y destituir al gobierno respaldado por la coalición de diez países de la región encabezada por Arabia Saudita y que fue auspiciada desde Washington. 

Se dice que los hutíes, sólo controlan una porción de Yemen, pero esa “mínima” presencia, bastó para poner en jaque a la coalición de Arabia Saudita, y además, se dieron tiempo para controlar el estrecho de Bab el Mandeb por donde cruza el 15% del comercio mundial y que, desde la óptica de occidente, es inaceptable porque dichas acciones, “desestabilizan” el sistema económico y la seguridad mundial.

La escalada de Israel contra el pueblo palestino, en pocos días provocó las protestas de todos los países árabes condenando el asedio a los civiles palestinos bajo pretexto de atacar a Hamás en sus madrigueras. Los hutíes junto con el resto de los grupos musulmanes, denunciaron ante la comunidad mundial el abuso de la guerra de Israel y pidieron detener la escalada. Por respuesta, recibieron la justificación de la “legítima defensa” de Israel y el silencio ante los abusos y genocidio perpetrado en contra de los palestinos.

Así, los hutíes anunciaron que impedirían el paso de todo barco con bandera israelí que cruzara por el estrecho de Bab el Mandeb o cualquier otro navío, sin importar nacionalidad, que buscara llegar a los puertos de Israel. Adicionalmente, los hutíes lanzaron diversos ataques con misiles sobre Israel en octubre pasado con lo que se sumaron de lleno a la guerra.

Tal vez la información desde occidente, no ha fluido con mayor urgencia sobre lo que está ocurriendo en Medio Oriente. Pero la guerra de exterminio de Israel contra los palestinos poco a poco ha ido escalando, cierto, el foco inicial era Hamás, pero para los israelíes es lo mismo un árabe, sirio, que un libanés, por lo que Netanyahu dirigió sus ataques contra Hezbolá en Líbano y bombardeó Siria, en donde asegura se esconden milicias que atacan Israel.  

Apenas el 27 de diciembre pasado, el ministro de defensa israelí, declaraba que se encontraban en una guerra con siete frentes al señalar que estaban siendo atacados desde Gaza, Siria, Cisjordania, Líbano, Irak, Yemen e Irán. Por su parte, los grupos islamistas que se han declarado abiertamente en contra de Israel además de Hamás, son la Yihad Islámica, Hezbolá y los hutíes, todos ellos de acuerdo con la inteligencia estadounidense financiados por Irán.

Desde noviembre pasado, los rebeldes iraquíes y sirios atacaron objetivos militares estadounidenses en ambos países como represalia ante los ataques en la franja de Gaza, abonando más a expandir las tensiones.

De ser así, la guerra en la región ya escaló, lo que faltaba únicamente, era la mano visible de Washington en el conflicto y ya sucedió con las tres incursiones que realizaron sus bombardeos junto con los ingleses en Yemen desde el pasado 12 de enero.

Luego de los bombardeos, los hutíes declararon como “objetivos legítimos” “todos los intereses” de Estados Unidos y Reino Unido ya sea en el mar rojo o tierra, y en menos de 72 horas, los hutíes atacaron un navío estadounidense, lo que bien puede ser interpretado como una declaración de guerra. 

Irán por su parte, bombardeó el 15 de enero la región del Kurdistán en Irak alegando la zona como refugio de espías del Mossad y del Estados Islámico (Daesh) a quienes acusa de los actos terroristas sucedidos el 3 de enero. El peligro de esto para algunos, es que los objetivos bombardeados estaban cerca del consulado americano en Irak.

En este marco, Rusia y Ucrania, se alejan cada vez más de un posible tratado de paz luego de que los Estados Unidos le reiteraran su apoyo a Zelenski durante la reunión de Davos a la que asistió el líder ucraniano para implorar ayuda para continuar su guerra nacionalista.

Entre tanto, las tensiones entre las dos Coreas, siguen en aumento mientras los ejercicios militares de ambos bandos, siguen una escalada de amenazas mutuas a las que se han sumado Estados Unidos y Japón en apoyo a Seúl ante la posibilidad de un conflicto entre estas dos naciones, mientras que, Kim Jong-un ha solicitado a su estado mayor declarar a su vecino del sur, “país hostil” y prepararse para la guerra.

Por su parte, China que parece al margen de este escenario, ha vuelto a declarar que no renunciará a su derecho a unificarse en una sola China, pero el escenario se enturbia con el triunfo del separatista Lai Ching-Te en las elecciones presidenciales en Taiwán del pasado 13 de enero.

Horas antes de cerrar esta columna, Irán bombardeó la frontera de Pakistán en un ataque contra el grupo Yeish al-Adl al cual considera terrorista y culpable de los ataques contra ciudadanos iraníes en su territorio. 

La gravedad de los ataques de Estados Unidos y Reino Unido en un acto de intervención directa en la guerra de Israel y Palestina, le ha dado el derecho a cualquier otra nación de la región a atacar, igualmente cualquier objetivo que consideren un peligro para la estabilidad de su país. De esta manera, se abren las puertas para una expansión bélica no sólo en Medio Oriente, si no en Asia, Europa del Este y toda Europa en donde el ministro de exteriores italiano ha dicho recientemente que es momento de prepararse para una eventual confrontación bélica.

En este escenario, Netanyahu declaró el día de ayer que el ejército israelí, ha culminado los ataques “intensivos” en Gaza, no sabemos bien a bien a lo que se refiere con ello, pero la mecha parece que ya está encendida.

Ismael Jiménez 

@ijm14