GOBIERNO DE MÉXICO

De mentiras a mentiras…

Uno de sus peores errores de AMLO fue quitar el Seguro Popular. | Julio Castillo

Escrito en OPINIÓN el

La semana pasada, en un afán más periodístico que de opinión, evidencié la raíz de la posverdad y con algunos ejemplos de las declaraciones del presiente López Obrador demostré cómo la búsqueda del engaño es una práctica común en su gobierno tanto por su parte como por parte de sus colaboradores. Muchos lo han hecho, no es nuevo que se haga evidente la mentira en López Obrador, sin embargo, hay de mentiras a mentiras y es muy distinto una mentira que busca un voto, como cuando dijo que la gasolina costaría 10 pesos el litro a una mentira que en realidad busque algo más, como cuando repite que le robaron las elecciones (las que sea que haya perdido y sigue sin reconocer como Tabasco, 2006 y 2012). Estas mentiras son muy serias, pero no cuestan vidas, hay otras que sí.

  • Hace unos días, entres risas burlonas, López Obrador dijo que dejaría un sistema de salud “mejor que el de Dinamarca”, retomando la misma tontería que ha repetido desde que cometió uno de sus peores errores: cerrar el Seguro Popular. Para dejarlo claro, sólo el año pasado cerca de 23 millones de recetas no fueron surtidas por falta de medicamentos y haber desdeñado la pandemia (al grado de decir que “los genes del mexicano” son más fuertes que los del resto del mundo), dejó un saldo de cerca de 700 mil muertos. Existen muchas formas de medir el éxito o el fracaso de un presidente, pero si durante tu presidencia se muere 1 de cada 250 mexicanos por tu ineptitud, sin mencionar otros rubros, eres el peor de todos los tiempos. López Obrador, junto Trump y Bolsonaro, fue de los pocos presidentes que incluso puso en duda la ciencia durante la pandemia y puso de vocero a un payaso que aunque se ostenta con un título de doctor declaró que “el presidente tenía poder moral no de contagio”… Trump y Bolsonaro perdieron las elecciones (entre muchas otras cosas) por su mal manejo de la pandemia, López Obrador perdió la mayoría en la Cámara de Diputados y podría faltar más. Cuando se ríe hablando del sistema de salud como el de Dinamarca a mí me genera una indignación tremenda, porque se está riendo sobre los cadáveres de cientos de miles de mexicanos.
  • Hace unos días (unas horas a la hora de escribir el presente texto) el “ministro” Zaldivar dijo que el Ejército era una institución civil porque estaba encabezado por un ciudadano, no por un militar. Esta historia se puede leer como la historia de un jurista brillante que se hizo tapete de la política o como la historia de alguien sin escrúpulos que por caer bien se atreve a decir cualquier tontería, pero como la desee ver es la historia de alguien que está poniendo en peligro la validez de uno de los poderes por dar una opinión que no es que sea equivocada, es francamente estúpida. Ni siquiera la “ministra plagiaria” se atrevió a decir una tontería de ese tamaño y aunque defendió las labores en seguridad pública del Ejército, no intentó decir que el Ejército era una institución civil. Habrá quien piense que no dijo eso, que dijo que La Guardia Nacional es civil a pesar de estar supeditada en mando y presupuesto por el Ejército, pero es otra maroma para defender lo indefendible. Pueden ser discutibles muchas cosas, puede ser discutible si es pertinente o no militarizar la seguridad pública, pero no se puede decir que el Ejército no es militar, es como decir que la Iglesia no es religiosa porque la llevan seres humanos no dioses…

En fin, mentiras que cuestan vidas y que generan un daño mayor. Hay muchas, como la que salió en la semana sobre los viajes del titular de la SEDENA, que deja claro que la austeridad del López Obrador y su gente es una falacia, sin embargo, esa es la historia de un corrupto más de un gobierno de corruptos.

La única forma de defender la libertad es defendiendo primero la verdad, y mientras nuestras autoridades dicen mentiras y se les tolera, más cerca estamos de perder la libertad. No son mentiras para obtener simpatías o votos, son mentiras para cambiar la realidad e imponer una versión de las cosas que nada tiene que ver con la realidad.