FEMINICIDIOS

Infancia y adolescencia, víctimas indirectas de los feminicidios

La violencia de género en México cobra la vida de miles de mujeres, dejando a niñas, niños y adolescentes en situación de orfandad: el impacto va más allá de las víctimas directas, afectando a toda la sociedad. | Blanca Lilia Ibarra

Escrito en OPINIÓN el

La violencia en contra de las mujeres es una práctica generalizada de discriminación y transgresión a los derechos humanos. Sin duda nos remite a un fenómeno estructural y sistemático que nos lastima como sociedad y, por lo tanto, debe tener la más alta prioridad pública para su atención. En ese sentido, la muerte violenta de las mujeres por razones de género está catalogada como la forma más extrema de violencia contra la mujer. 

De acuerdo con un estudio de la Dirección General de Análisis Legislativo del Instituto Belisario Domínguez, entre 2015 y 2022, se registraron 6 mil 689 feminicidios, de los cuales el 80% de los crímenes fueron perpetrados contra mujeres de 18 y más años.

Esta problemática tiene diversas repercusiones para la sociedad y, en algunos casos, se registran víctimas indirectas que se encuentran en situación de indefensión y condición de vulnerabilidad extrema, tales como las niñas, los niños y adolescentes.

Según datos del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), resultado de respuestas a solicitudes de información de 22 fiscalías estatales dentro de los trabajos de la Comisión para Poner Fin a Toda Forma de Violencia contra Niñas, Niños y Adolescentes, en 2021, se contabilizaron 859 menores en orfandad por feminicidio u homicidio doloso. 

Lo anterior nos permite contextualizar que la violencia contra las mujeres no sólo nos remite a las víctimas directas de estos tipos focalizados de agresión, sino que, también son las familias y el entorno social cercano a las víctimas, los que también se ven severamente afectados. 

El Estado mexicano ha reconocido la gravedad de que las niñas, niños y adolescentes enfrenten actos de violencia feminicida, pues constituye un evento traumático que, además de quebrantar la idea de familia como espacio de protección, les coloca en un mayor riesgo de la vulneración de sus derechos y ejercicio futuro de los mismos. En ese contexto, corresponde a los Estados asegurar una adecuada protección y cuidado de las y los menores de edad, cuando los padres y las madres, u otras personas responsables no tienen capacidad para hacerlo. 

Por tal motivo, en el INAI somos conscientes de que el derecho a saber es una herramienta que contribuye a construir justicia social, particularmente para aquellos grupos desfavorecidos, como la infancia y adolescencia. Por su parte, el derecho a la protección de datos personales y su robusto ejercicio puede fungir como un instrumento para salvaguardar la vida e integridad de mujeres y niñas

El 30 de agosto de este año aprobamos, por unanimidad, que la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional para la Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), entregue datos derivados del monitoreo trimestral de la identificación de niñas y niños en condición de orfandad por feminicidio. Asimismo, el pasado miércoles 22 de noviembre aprobamos, por unanimidad, que el Instituto Mexicano del Seguro Social realice una búsqueda exhaustiva de información sobre las peticiones que se han hecho para que niñas, niños y adolescentes en condición de orfandad por feminicidio se les considere beneficiarios de seguridad social. 

Para los casos citados, creemos firmemente que contar con información precisa, relevante y confiable permite conocer el despliegue de actividades del Estado para proteger a nuestras niñas, niños y adolescentes que desafortunadamente perdieron a sus madres con motivo de hechos de violencia de género. Además de evaluar si las acciones hasta ahora implementadas son suficientes para atemperar el daño causado y, con ello, impulsar la integración de análisis e iniciativas en las que se contemple a las víctimas indirectas, atendiendo al interés superior de la niñez, para atemperar el daño causado.

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que conmemoramos el pasado 25 de noviembre, es importante visibilizar que los feminicidios no sólo anulan los derechos de las mujeres, sino que sus efectos alcanzan a sus familias nucleares, llevando a niñas, niños y adolescentes a enfrentar el futuro sin el amor y el respaldo que merecen.

Blanca Lilia Ibarra

@bl_ibarra