HISTORIA

La taquería que resiste en el Mercado Hidalgo, el más antiguo de Veracruz con 102 años de historia

El Mercado Hidalgo luce cada vez más vacío, con menos compradores y comerciantes, aseguran locatarios; a pesar de eso, esta taquería ha logrado dar servicio por 72 años

Así sobrevive taquería en el Mercado Hidalgo, el más antiguo de Veracruz con 102 años de historia.Créditos: Mara Lopez
Escrito en VERACRUZ el

VERACRUZ, VER.- La Taquería Los Michoacanos vive en el interior del Mercado Hidalgo, debajo de su alto techo que diluye el calor y en medio de olores a mariscos, licuados, verduras e incienso. Vitrinas de cristal y un gran cuadro de la Virgen de Guadalupe destacan en la taquería fundada incluso antes de la construcción del mercado más antiguo de la ciudad de Veracruz, el cual tiene 102 años de historia.

En la caja registradora está Soledad, hija de Enrique y sobrina de Filemón Valdés Pagua, hermanos michoacanos que llegaron hasta Veracruz desde el poblado de Santa Clara del Cobre, localidad conocida por sus artesanías, carnitas y el trabajo del cobre.

Ambos llegaron en 1954, cuando las calles del centro de Veracruz todavía no se terminaban de formar y la favela, que entonces ocupaba el espacio del Mercado Hidalgo, reunía a comerciantes que vendían alimentos y verduras en condiciones insalubres.

Enfrente, sobre la avenida González Pagés, los hermanos Valdés Pagua encontraron un rincón donde colocaron una tablita de madera desde la que vendían sus —72 años después— famosos tacos de picadillo.

"Les dio mucho trabajo porque había días que no vendían ni un taco. Empezaron y se aguantaron. Mi tío trabajaba en otra cosa y mi papá atendía el negocio, que era muy pequeñísimo", cuenta Soledad, la hija a quien le tocó atender el negocio familiar este lunes 3 de agosto.

Las primeras paredes y locales del Mercado Hidalgo fueron construidos en 1924, durante el gobierno del alcalde Rafael García Aulí, según detalla el historiador Ricardo Cañas, coordinador de Difusión de Historia y Cultura del municipio de Veracruz. Sin embargo, el mercado, que entonces no tenía nombre, fue demolido en 1959 y reconstruido en 1960 como parte de las obras impulsadas por el gobierno federal para conmemorar los 150 años de la Independencia de México y el medio siglo de la Revolución Mexicana.

Mercado Hidalgo (Recordando mi Viejo Veracruz)

Fue Adolfo López Mateos, entonces presidente de México, quien inauguró el nuevo Mercado Hidalgo, destacado por su construcción moderna, techo alto, doble piso y una celosía que permite el ingreso del aire fresco.

Los Michoacanos: 72 años de tradición

"Estuvieron picando piedra hasta que construyeron el mercado en el 60. Después de estar picando un lugar allá afuera, les tocó un pedacito aquí", dice la mujer, que alterna los días de atención con su prima y su tía de 80 años.

La herencia familiar permanece en los tacos de picadillo, pibil, chicharrón y bistec, los favoritos de los clientes y cuyo sabor poco ha cambiado desde su reubicación en 1960. Tras la muerte de los hermanos, sus esposas —que también son hermanas— se hicieron cargo del establecimiento, que reúne a decenas de personas en banquitos de madera color caramelo de 7:30 de la mañana a 6:00 de la tarde.

Durante los primeros años del mercado, sus comercios eran principalmente restaurantes ubicados en la segunda planta, además de pescaderías, pollerías y carnicerías que, desde 2015, permanecen en un área climatizada como parte de una de sus últimas remodelaciones.

Tras el paso de sus mejores años, cuando las personas se empujaban por los pasillos para comprar vestidos, mochilas, frutas, carnes, animales o muebles de madera, la afluencia comercial del Mercado Hidalgo decayó.

Aunque todavía es un referente y un punto obligado para visitar establecimientos tradicionales como Los Michoacanos, el Mercado Hidalgo luce cada vez más vacío, con menos compradores y comerciantes.

"Yo estoy orgullosa porque mi papá y mi tío trabajaron mucho, mucho, mucho para los dos, para poder aquintalarse. Ellos guisaban, ellos atendían; ya después buscaron gente que los ayudara, pero siempre trabajaron a la par", explica Soledad.

"Estoy muy contenta. El negocio sí funcionó en su momento y mira, ya están los hijos y también hay nietos. Mi papá, Enrique Valdés Pagua, falleció hace treinta años; mi tío, como quince después", detalla detrás de la caja registradora, donde guarda los 16, 20 o 30 pesos que cuesta cada taco.

fm