BOCA DEL RÍO, VER.- Decenas de motocicletas ruedan por la avenida Veracruz, en la ciudad de Boca del Río, los viernes por la noche y los sábados por la madrugada. Sin casco y a exceso de velocidad, hasta tres jóvenes por motocicleta circulan sin precaución por la calle donde viven alrededor de 30 infantes que se despiertan por el ruido de los escapes.
El problema en la cabecera municipal empeoró hace cinco o seis años, según recuerda Alejandra Uscanga, una joven madre que batalla los fines de semana para dormir a su hijo, de apenas unos meses de nacido.
“Los espantan con su ruido, los despiertan”, dice una de sus vecinas que, como ella, tiene décadas viviendo en la zona. “Los ruidos son horribles y, sobre todo, peligran los niños porque luego hasta aceleran, como si fueran en el bulevar”, explica María del Carmen, otra vecina harta de las rodadas que la alcaldesa de Boca del Río, Maryjose Gamboa, intenta erradicar desde el 1 de enero de 2026.
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“Incluso el vecino de allá arriba —bueno, no sé si siga viviendo ahí— casi fue atropellado por una moto cuando se bajaba de su coche. Fue hace como veinte días”, cuenta Alejandra, acostumbrada a los ruidos que ocasionan las 20 o 30 motocicletas que pasan frente a su domicilio entre las 11:00 de la noche y la 1:00 de la mañana y que, una vez en el bulevar Vicente Fox, extienden sus recorridos hasta las 3:00 de la madrugada.
Fue durante una de estas rodadas ilegales, realizadas sin la aprobación del ayuntamiento, que elementos de Tránsito Municipal y negocios aledaños registraron agresiones y robos presuntamente cometidos por algunos motociclistas.
A través de videos, los jóvenes fueron captados utilizando extintores contra elementos de Tránsito Municipal que los persiguieron hasta el bulevar Adolfo Ruiz Cortines el pasado viernes 10 de julio. Hasta el momento, no se reportan personas detenidas.
“Antes venían, pero poquitas; ahorita ya le aumentaron. Se juntan más de 20”, explican, cansadas, las vecinas de la cabecera municipal.
Son vecinos de las calles Xalapa, avenida Veracruz, Ignacio Allende y Río Galeana los que han tenido que modificar su estilo de vida para garantizar su seguridad durante las noches de rodadas. Aprender a vivir con el peligro, no dejar salir a los niños y caminar lo más cerca posible de las banquetas para evitar atropellamientos es parte de la rutina de las familias y emprendedores boqueños.
“No son horas, de igual manera, para tener a los niños despiertos en la noche, ¿no? Pero también el ruido afecta. Al final de cuentas, tú estás tranquila en tu casa y de repente ¡brum!, ponen escapes que hasta les quiebran el oído”, dice Alejandra.
Sin embargo, las vecinas de la cabecera municipal reconocen que, desde la implementación de los operativos contra las rodadas en Boca del Río, que se extienden hasta el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, donde los motociclistas realizan maniobras y acrobacias como “caballitos”, cruzándose de un camellón a otro sin respetar los altos, el número de participantes ha disminuido.
A la vez, agrega María del Carmen, los motociclistas también han reducido sus horarios para evitar los operativos, así como las multas y sanciones por realizar estas acciones reprobadas por el gobierno municipal.
Vivir en medio de arrancones
El hijo de Alejandra y los demás niños de la calle no conocen el sueño profundo. Desde las 11:00 de la noche, los infantes se despiertan regularmente por el ruido ocasionado por los motociclistas, quienes, según explica, en su mayoría son jóvenes de alrededor de 20 años.
“Ya cuando aceleran, obviamente se despiertan, pero se vuelven a dormir. De todas maneras, es algo molesto”, explica, quien se dice acostumbrada a la presencia de motocicletas que, hasta ahora, no han ocasionado un accidente frente a su domicilio.
De acuerdo con información proporcionada por el ayuntamiento, los vecinos de la cabecera municipal no son los únicos afectados. A más de 2.5 kilómetros de distancia, en la colonia El Morro, habitantes y comerciantes también han reportado la presencia de rodadas.
Es principalmente en la avenida Vía Muerta, donde existe una amplia oferta de comercios y una activa vida nocturna, donde vecinos aseguran haber visto decenas de motocicletas circular frente o cerca de sus domicilios.
La presencia de rodadas irregulares ha ocasionado que el ayuntamiento, en coordinación con elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Policía Municipal de Boca del Río y la Secretaría de Marina, mantenga patrullajes en calles de la colonia Costa del Sol para inhibir estas concentraciones y reforzar la seguridad.
lm
