VERACRUZ, VER.- El calor intensifica el olor provocado por los grandes charcos de agua sucia, pero no los evapora. Las aguas estancadas a los costados, alimentadas por la falta de desagüe en las colonias Amapolas 1, Malibrán y Amapolas 2 de la ciudad de Veracruz, se convierten en un ligero canal que encontró camino sobre la avenida principal recién pavimentada y que se extiende por más de un kilómetro, uniéndose ocasionalmente con otros grandes charcos.
Frente a primarias privadas y viviendas ubicadas en calles sin pavimentar, sin importar la temporada del año, los charcos encuentran su lugar. A su alrededor, el canal recorre ambos sentidos de la calle Araucarias, que en la colonia Malibrán se convierte en la calle Circón y pierde fuerza en la intersección con la calle Agua Marina, en Amapolas 2.
Ahí, al fondo, vive Aurora Álvarez Aguilar, una mujer de 49 años dedicada a la venta de volovanes y hojaldras. Desde hace más de tres décadas que habita en la calle Trueno, una de las primeras vialidades de Amapolas 2.
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Llegó siendo adolescente, cuando su madre adquirió un terreno en una zona donde las familias caminaban varios metros para abastecerse de agua en uno de los dos pozos.
"Íbamos a uno al que le decían La Bomba. Cruzábamos el potrero y acarreábamos el agua varias veces al día para llenar un tanque de 200 litros", recuerda la mujer de piel morena, afuera del Centro de Salud de Amapolas 1, frente al canal de agua sucia que pasa cerca de su casa.
En su vivienda, como en las demás de la colonia, no hay drenaje sanitario, por lo que utiliza una fosa séptica que debe mandar a limpiar cada tres o seis meses, por un costo de 2 mil 500 pesos, dependiendo de qué tanto haya llovido durante la temporada. De acuerdo con la página de Municipios México, que retoma información del INEGI y otras dependencias, esta colonia tiene poco más de 15 mil habitantes que, según Aurora, viven en las mismas condiciones que ella.
El único desagüe pluvial de estas tres colonias se encuentra al inicio de Amapolas, casi en la esquina de la calle Araucarias con la carretera federal Veracruz-Xalapa, a unos dos kilómetros y medio de su vivienda. Algunos encharcamientos durante la temporada de lluvias desaparecen cuando el agua se evapora, es absorbida por la tierra o encuentra salida hacia el canal que atraviesa varias calles.
Otros, en cambio, permanecen estancados de forma permanente frente a las viviendas, donde los vecinos deben sortear hoyos e inundaciones que provocan malos olores y molestias, principalmente cuando reciben el agua proveniente de patios que debería desfogarse por un sistema de drenaje.
Con el paso de los años, la casa de Aurora dejó de ser una de las primeras diez del asentamiento y fue testigo del crecimiento de la colonia. Con el aumento de la población también llegaron la regularización, el transporte público —aunque escaso—, la recolección de basura y la pavimentación de algunas calles, pero no el drenaje sanitario.
"Ese siempre ha sido uno de los problemas de la colonia, porque los vecinos de al lado se molestan, ya que donde nosotros vivimos el agua tiene que correr por la calle, quieras o no", explica.
La calle Araucarias, que conecta las tres colonias y donde hay comercios, un Centro de Salud, una escuela primaria, carnicerías y pescaderías, fue repavimentada en 2024 durante el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, pero sin la instalación de drenaje. La obra tuvo un costo de 24 millones 978 mil 243.53 pesos, de acuerdo con la administración estatal, y fue ejecutada por Grupo Especializado Ruta Boca, S.A. de C.V.
Sin embargo, la repavimentación solo mejoró la imagen de Amapolas, no el problema que desgasta amortiguadores de vehículos, provoca olor a drenaje, ahuyenta clientes de los comercios y favorece la proliferación de mosquitos criados en aguas negras.
Sin drenaje pluvial: un problema de varias colonias
Valente Díaz, colonia vecina de Amapolas, en la zona poniente de Veracruz, es otra de las unidades habitacionales que carece de drenaje pluvial. Apenas el pasado 8 de julio de este 2026, la alcaldesa Rosa María Hernández Espejo anunció una inversión de 4 millones 839 mil 334 pesos para instalar este servicio en una de sus calles.
El recurso proviene del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISMUN) 2026, al tratarse de una obra prioritaria para mejorar la calidad de vida de los habitantes de la calle 3. Con este proyecto, la alcaldesa y la directora de Obras Públicas y Desarrollo Urbano, Ana Isabel Martínez Torres, señalaron que mejorará el desalojo de aguas pluviales mediante la construcción de tres pozos de visita, tres estructuras tipo tragatormenta, doce conexiones a pozos de visita y obras complementarias.
Aunque esto representa un avance, otras colonias, como La Pochota, también ubicada en la zona poniente de Veracruz, padecen el mismo problema.
"Cuando uno quiere salir no puede porque se pone muy horrible la calle. No pasan taxis colectivos y los carros no salen", dice Aurora, acostumbrada a la rutina de lluvias, inundaciones y charcos de aguas negras.
"Yo le pediría al Ayuntamiento, primeramente, lo del drenaje, que lo construyeran en todas las calles", comenta.
"Y el alumbrado", añade, como otra de las necesidades que con frecuencia presenta fallas.
lm
