XALAPA, VER.- Este domingo se celebra el Día del Padre, una fecha dedicada a reconocer la labor, el cariño y la influencia de los progenitores. Sin embargo, para Onésimo González González no hay motivo para festejar.
Su hijo, Christian Iván González Rueda, desapareció el 10 de febrero de 2022 y, desde entonces, la vida de su familia cambió por completo. A más de cuatro años de su ausencia, las reuniones familiares dejaron de existir.
Ahora la familia de don Onésimo está dispersa. Ya no celebran el Día del Padre, el Día de la Madre ni la Navidad, pues sus otros dos hijos y su nieta, hija de Christian Iván, tuvieron que salir de Xalapa por cuestiones de seguridad.
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A sus 63 años y trabajando como intendente, Onésimo González mantiene la búsqueda de su hijo. Desde su desaparición ha solicitado que se realicen labores de búsqueda en la zona de Cerro Gordo, en el municipio de Emiliano Zapata, donde se registró la última ubicación conocida de Christian Iván.
“Ya no hay nada que festejar. Desde que nos pasó esto, uno está muerto en vida. No hay nada que festejar, ni a la mamá, ni en diciembre, nada”, declaró en una plática con La Silla Rota Veracruz.
Asegura que la Fiscalía General del Estado (FGE) ha hecho poco para localizar a Christian Iván y esclarecer las circunstancias de su desaparición. Además, reprochó que la presidenta Claudia Sheinbaum trate de desacreditar la movilización de madres y padres buscadores en el contexto de la Copa Mundial FIFA 2026, cuando, dijo, lo único que piden es que se avance en las investigaciones.
La historia del caso
Christian Iván González Rueda desapareció el 10 de febrero de 2022 cuando viajó de Xalapa al puerto de Veracruz para comprar refacciones para teléfonos celulares, actividad a la que se dedicaba de manera frecuente. Ese día salió de la colonia Moctezuma acompañado del taxista Ecain Guadalupe Vázquez González, con quien acostumbraba a realizar esos traslados cada 15 o 20 días.
Ambos partieron entre las 5:30 y 6 de la tarde y Christian avisó a su hija que regresaría alrededor de las 8 de la noche. Sin embargo, las horas transcurrieron sin que volviera a casa. Cuando su familia intentó comunicarse con él, su teléfono enviaba las llamadas a buzón.
Tras la denuncia por la desaparición de ambos hombres, las investigaciones permitieron conocer que el teléfono de Christian Iván reportó como última ubicación Cerro Gordo, en Emiliano Zapata, mientras que el taxista registró su última ubicación en Playa de Vacas, en Boca del Rio.
Además, dos meses después del reporte de no localización, el taxi XL-5507 en el que viajaban fue localizado en Boca del Río, frente a un taller mecánico.
De acuerdo con Onésimo González, padre de Christian Iván, la unidad fue devuelta posteriormente a su propietario y las autoridades no realizaron peritaje alguno al vehículo.
No hay avances en las investigaciones
El entrevistado asegura que la carpeta de investigación prácticamente no ha registrado avances en más de cuatro años y que, aunque periódicamente participa en reuniones con personal de la Fiscalía, no recibe información nueva sobre el caso.
“Él salió de Xalapa a Veracruz, su última ubicación fue Cerro Gordo. No sabemos si lo bajaron primero ahí o si se descargó el celular; esa es la incertidumbre que tengo. Yo desde hace cuatro años he estado pidiendo una búsqueda en la zona, pero no me han atendido”, relató.
Explicó que la Comisión Estatal de Búsqueda le ha señalado que no existen indicios suficientes para presumir que Christian Iván descendió del taxi en Cerro Gordo o que hubiera sido víctima de algún delito en esa comunidad, por lo que no se ha autorizado una búsqueda en el lugar.
“Solo dicen que pasó y que dio señal su teléfono en la antena de Cerro Gordo. Pero, aunque haya pasado por ahí, ¿por qué no hay más rastro? Si el otro teléfono apareció en Playa de Vacas”, cuestionó.
El padre de familia considera que sigue sin existir una explicación sobre por qué la última señal del teléfono de su hijo se registró a más de 115 kilómetros de distancia de la ubicación reportada para el taxista.
Comentó que únicamente fue llevado a la zona donde se detectó la señal, pero insiste en que es necesario realizar búsquedas en los alrededores, incluida la Barranca de la Aurora, donde en años anteriores se han localizado restos humanos.
Ha investigado por su cuenta ante la falta de resultados
Ante la falta de avances en las investigaciones, Onésimo González afirma que ha realizado diligencias por su cuenta para tratar de obtener información sobre el paradero de su hijo. Relató que, después de que el taxi en el que viajaba Christian Iván fue localizado en Boca del Río, acudió al lugar para entrevistar a vecinos de la zona.
Según su testimonio, algunas personas le comentaron que dos mecánicos de un taller ubicado frente al sitio donde apareció la unidad habrían manipulado el vehículo antes de que fuera abandonado. También señaló que agentes ministeriales realizaron diligencias en un inmueble cercano, cuyo propietario autorizó el acceso.
“Los mecánicos anduvieron trayendo el taxi antes de dejarlo abandonado. El dueño de la casa es un doctor y permitió hacer una búsqueda. Me dijo el ministerial que era como una casa de seguridad porque había un cuarto negro”, relató.
Don Onésimo lamentó que, pese a que las autoridades le han informado que existen avances en la carpeta de investigación, hasta el momento no hay personas detenidas ni resultados que permitan conocer qué ocurrió con su hijo.
Asimismo, comentó que una persona identificada como Karla lo contactó a través de redes sociales. Según le explicó, habría mantenido una relación con Christian Iván y, antes de su desaparición, le pidió que viajara a verla porque se encontraba enferma. Asegura que esa línea nunca fue incorporada formalmente a las investigaciones.
“La conoció mi nieta, que convivió con ella. Nos dijeron que era de Paso del Toro, pero nadie la conoce. Yo fui a una búsqueda en El Manguito y una familia me dijo que vivía en Alvaradito, pero cuando fueron los ministeriales a conseguir más indicios, la pareja se retractó”.
Relató que la misma persona le aseguró que su hijo había sido “levantado”, que conocía el lugar donde estaría y que evitaba contactarlo directamente porque sabía que él estaba “vigilado”. Cuando notificó esa información a la Fiscalía, le recomendaron no acudir al punto que le indicaban por razones de seguridad.
“Me dijeron que no fuera, que tal vez era un cuatro. Hace un mes fui a la Comisión de Búsqueda a dejar esa información porque en la Fiscalía se perdieron los datos”.
Onésimo González afirmó que las labores de búsqueda las realizan con recursos propios. De manera frecuente viaja a Boca del Río para distribuir fichas de búsqueda de Christian Iván y de Ecain, con la esperanza de obtener información sobre su paradero.
Por lo anterior, reprochó que la presidenta Claudia Sheinbaum haya puesto en duda quién financia a los colectivos de búsqueda que se manifestaron durante la inauguración de la Copa Mundial FIFA 2026, pues, dijo, las familias realizan grandes esfuerzos económicos y personales para tratar de localizar a sus seres queridos
lm.
