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Contaminación y fauna muerta: el nuevo ecocidio de Pemex en la sierra de Las Choapas, Veracruz

El 5 de marzo se registró la explosión en el pozo Krem-1, operado por Pemex, y desde aquella fecha se ha generado una fuerte contaminación al aire, la vegetación, los arroyos y fauna de la zona rural de Las Choapas

Contaminación y fauna muerta el nuevo ecocidio de Pemex en la Sierra de Las Choapas, Veracruz
Contaminación y fauna muerta el nuevo ecocidio de Pemex en la Sierra de Las Choapas, VeracruzCréditos: Fluvio Cesar Martínez
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LAS CHOAPAS, VER. – Desde hace 67 años, Cruz Jiménez habita en la comunidad El Nacimiento de Arroyo Grande, en la sierra de Las Choapas, al sur de Veracruz; una zona que para llegar se debe recorrer más de 30 kilómetros de caminos empedrados. Ahora que es adulto mayo le tocó vivir una de las peores crisis ambientales en este lugar lleno de riquezas naturales, donde hasta hace dos meses se respiraba aire puro y su única preocupación era cuidar de sus animales de corral.

El pasado 5 de marzo, Cruz, ejidatario de la zona rural y su familia, se vieron sorprendidos por una fuerte explosión de un pozo petrolero, que, hace un año comenzó a operar en aquella zona, para extraer gas.

Este hecho generó un fuerte incendio que se prolongó dos días; decenas de familias fueron evacuadas. Días después se originó una segunda explosión.

A través de un comunicado, Petróleos Mexicanos (Pemex) confirmó que la explosión se debió a una fuga de gas en el pozo, y que dos días después estaba “controlado”.

“Jamás pensé que nos tocaría ver algo así, estas son tierras benditas donde nunca se había contaminado nada, es placentero vivir aquí, o al menos era placentero vivir aquí, pero ahora nos toca ver una grave situación y la verdad no sabemos qué hacer porque no nos había tocado vivir algo así, hasta ahora”, expresa desde su caballo el ejidatario.

El pozo exploratorio Krem-1EXP, se localiza específicamente en los ejidos Ignacio López Rayón y Constitución Mexicana. Pemex reconoció dos explosiones y, en ese momento, el pozo se encontraba en proceso de perforación a una profundidad de 3 mil 336 metros, cuando se presentó un flujo de gas inesperado en su interior, generando el siniestro.

El ambiente se cubre de humo porque el incendio sigue presente

Rodeado de montañas, en la sierra de Las Choapas, convergen más de veinte comunidades como El nacimiento, Las cruces, Lázaro Cárdenas y Constitución.

Para llegar a Nacimiento, la zona más afectada, tienes que recorrer más de una hora de camino en terracería, a menos de veinte kilómetros de distancia.

En Nacimiento hay un grupo de ejidatarios, entre ellos Cruz, que espera con caballos para acudir a la zona cero.

El camino incluye un paisaje lleno de cerros, árboles y parcelas; lamentablemente este paisaje hoy está cubierto por una densa capa de humo, que emana del pozo Krem-1, aun encendido por la liberación de gas.

De hecho hay días, que el humo hasta hace que pique la garganta, sobre todo estando cerca de ese pozo, porque, aunque Pemex diga que está controlado, ahí está el incendio”, dice Cruz, quien lleva la cabeza en esta cabalgata.

Y es verdad, en el recorrido se observa el fuerte incendio, seguido de la cortina de humo que invade gran parte de la zona.

Los ejidatarios muestran imágenes de aves que han muerto, y que aseguran han caído de la nada cuando vuelan cerca del Krem-1.

Arroyo Armadillo primer afluente afectado con especies muertas

El recorrido a caballo hace una pausa en el arroyo Armadillo, afluente que atraviesa doce comunidades y donde el hidrocarburo comenzó a esparcirse. 

De este afluente dependen cientos de reses, caballos y otros animales que bajan a beber agua, lo que ya no se puede hacer, pues claramente se observa cómo el hidrocarburo corre con la corriente del agua y en partes se queda estancado.

Pero la situación empeora, porque mientras los pobladores muestran la zona afectada comienzan a sacar peces muertos.

Los señores hoy cubrieron para que el agua no pasara por abajo, peor hay un problema que ya pasó por arriba, aquí lo estamos mirando, y no es la cosa así, queremos un trabajo bien hecho. Hemos encontrado mojarras, camarones, algunas aves muertas y otras que están muriéndose”, dice Leobardo Hernández, otro de los ejidatarios.

“Mira, aquí hay varios peces, te los ponemos para que los grabes y tomes fotos, porque luego dicen que no es cierto, que exageremos, pero ahí está la prueba de que están matando los peces”, murmura el grupo que ha descendido de sus caballos para supervisar las afectaciones.

En total son más de ocho kilómetros del arroyo, que cruza por las parcelas, donde bajan a beber los animales de corral, lo que agrava la situación en esta época de calor.

Barreras oleofílicas no han funcionado y trabajadores retiran el hidrocarburo en bolsas

El recorrido sigue sobre el arroyo y la contaminación se observa por todas partes.

En el camino hay trabajadores de overol naranja y botas limpiando el arroyo, quienes depositan en bolsas de plástico todo lo que sacan del agua, y colocan las barreras oleofilicas.

Sin embargo, los pobladores reclaman a Petróleos Mexicanos porque los trabajos de contención han sido insuficientes y aquí se observa porque el hidrocarburo sigue avanzando.

“El aceite sigue esparciéndose y mira, pasa por abajo y por arriba de esta cosa que pusieron (las barreras), así no sirve esto”, reclama Cruz.

El arroyo Armadillo se conecta con el arroyo Grande, que como su nombre lo indica es el de mayor dimensión de la zona, y que, de contaminarse, afectaría a miles de pescadores, productores ganaderos y campesinos de Las Choapas.

“Eso es lo que nos preocupa, si de por sí ya está causando afectaciones aquí, no imaginamos que pasará si llega al arroyo Grande”, señala Leobardo.

Pemex no les ha dado la cara y gobierno los olvidó

El camino es largo, y antes de que caiga la tarde la cabalgata de ejidatarios inconformes decide regresar al pueblo para seguir dialogando, y pensar que acciones tomarán por estas afectaciones.

Y es que aun cuando han pasado dos meses de la explosión, hasta ahora, ningún representante de Pemex ha acudido a las comunidades a dar una explicación y darles una propuesta de ayuda a los afectados.

Estaríamos hablando de miles de personas, no hablamos de cien o doscientos, vamos a ser realistas, ahorita nos ha afectado mucho en salud, en los animales del ganado hay pérdida, están mal pariendo, y la comunidad no puede usar el agua para sus servicios y los animales no pueden beber el agua del arroyo”, indica Pablo de la Paz, de la comunidad Lázaro Cárdenas.

El último comunicado de Pemex señala que el incendio se encuentra “controlado”, pero en realidad la fuga de hidrocarburos continúa activa y las labores se concentran el derrame, mientras especialistas trabajan para lograr el control definitivo del pozo.

Hasta ahora, ni el gobierno federal, ni el estatal, ha acudido a la zona para entrevistarse con los pobladores para resarcir el daño o brindarles algún tipo de apoyo.

“Para nosotros no hay una seguridad en Pemex, si aún la propia gobernadora de nuestro estado de Veracruz, confirmó que no pasaba nada. Entonces que esperamos nosotros en esta comunidad”, finalizó Cruz.

lm