ESPECIALES LSR

A sus 79 años, Susana vive sin techo en su casa tras rachas de 120 km/h en Veracruz

Susana es una mujer de 79 años que sobrevive con un ingreso mensual que apenas supera los 3,000 mil pesos; su situación se complicó más con el último frente frío, ya que el norte de más de 120 km/h se llevó el techo de su casa y no tiene dinero para reparar la vivienda

El último norte le destrozó su vivienda y no tiene dinero para repararla.
Susana Pavón Avendaño vive en una casa sin techo.El último norte le destrozó su vivienda y no tiene dinero para repararla.Créditos: MARA LOPEZ
Escrito en VERACRUZ el

VERACRUZ, VER.- Susana Pavón Avendaño duerme con el techo caído desde el 19 de marzo, cuando regresó de El Cocuite, la comunidad ubicada a casi dos horas del puerto de Veracruz que abandonó cuando tenía 12 años. Sus láminas partidas y oxidadas, así como la madera podrida que las sostenían, cayó encima de su ropero y mesa, dejando expuestos cables de alta tensión en el lugar donde vive.

Rosario, su hija de 63 años que vive en la casa de al lado en la colonia Reserva de Tarimoya I, escuchó el estruendo durante la tarde del lunes 16 de marzo, cuando los vientos del Frente Frío número 41 provocaron en la ciudad de Veracruz rachas de hasta 120 km/hr que no sólo volaron su techo, sino también tinacos, espectaculares y letreros. 

“Pues ya, si me muero será así”, dice la mujer de 79 años que vive con 3 mil 250 pesos mensuales, obtenidos entre la pensión de su esposo fallecido y la Pensión Mujeres Bienestar del gobierno federal

Hace más de 50 años que Susana habita en la Reserva de Tarimoya I, donde las calles pavimentadas, el alumbrado público y el drenaje sólo existen en las avenidas principales. Frente a su vivienda, ubicada sobre la calle Ave del Paraíso, el polvo se levanta en cada norte.

“Fue como huracán”

Sábanas de arena impiden que Susana y sus vecinos respiren con normalidad durante los nortes, por lo que deben utilizar cubrebocas en cada Frente Frío. Sin embargo, por primera vez en cinco décadas, el techo de Susana resintió las rachas de viento que parecieron huracán.

De acuerdo con la Secretaría de Protección Civil Municipal de Veracruz, en la ciudad se registraron 152 incidentes, entre los que se encontraron heridos de caídas de bardas, caída de portones, árboles, luminarias y otros. Mientras tanto, Susana coexiste junto al agujero en su sala que no la protege del frío, la lluvia y los vientos que continúan llegando a la ciudad.

Vecinos que empatizan con ella se organizaron para retirar sus láminas y reconstruir su techo, aunque para esto necesita alrededor de 12 mil pesos para comprar madera, clavos, láminas y otras herramientas.

“Dios bendito no se llevó nada el norte, aquí todo quedó encerrado”, dice la mujer de ojos verdes con sombras del mismo color y un delineado negro en su ojera. Sus paredes, levantadas con maderas y láminas, guardan objetos de valor como una televisión de caja, su refrigerador descompuesto, su parrilla de dos ornillas y sus manteles pintados a manos con pintura acrílica. 

“Vivo al día, no trabajo pero ahí me la llevo. Antes el DIF daba despensa y todo eso, pero ahora ya no”, explica la mujer a quien se le llenan los ojos de lágrimas al ver su hogar destruido.

De acuerdo con Susana, que presume su buena salud, no recibe ayuda económica de ninguno de sus cuatro hijos, incluyendo a su hija mayor que es la dueña de la casa que habita desde hace más de 50 años.

vtr