CINCIA

Clima espacial puede afectar servicios estratégicos en México

La Red Nacional de Estaciones Geomagnéticas registra variaciones del campo magnético terrestre y contribuye al seguimiento de fenómenos solares extremos

Por
Escrito en VERACRUZ el

XALAPA, VER.- Las tormentas solares y otros fenómenos asociados al clima espacial pueden afectar sistemas de navegación, telecomunicaciones, servicios satelitales, redes eléctricas e incluso operaciones de aviación civil y militar, explicó Pedro Corona Romero, investigador adscrito al Instituto de Geofísica, Unidad Michoacán, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e integrante del Servicio de Clima Espacial de México, durante la conferencia “Clima espacial en México”. 

La actividad fue organizada por el Centro de Ciencias de la Tierra y la Coordinación Universitaria de Observatorios de la Universidad Veracruzana (UV), dentro del ciclo de conferencias “Divulgación de la ciencia y acceso universal al conocimiento”, con el propósito de acercar al público universitario a un campo de investigación que estudia la interacción entre el Sol, la Tierra y las tecnologías modernas. 

El especialista señaló que el Sol es una estrella dinámica cuya actividad cambia de manera cíclica aproximadamente cada 11 años. 

Durante esos periodos se producen variaciones en su campo magnético y aumentan fenómenos como explosiones solares y eyecciones de masa coronal, capaces de liberar grandes cantidades de energía hacia el espacio. 

Explicó que la actividad registrada el 9 de mayo de 2024 permitió observar de forma clara los efectos de una tormenta geomagnética intensa y entre las manifestaciones más visibles estuvieron las auroras observadas en distintas regiones de México, un fenómeno poco frecuente en latitudes medias.

Sin embargo, destacó que “más allá de su atractivo visual, estos eventos pueden generar alteraciones en sistemas tecnológicos de los que depende gran parte de la vida cotidiana”, entre ellos se encuentran los servicios satelitales, los sistemas globales de navegación por satélite, las comunicaciones y la infraestructura eléctrica. 

Corona Romero detalló que las perturbaciones en la ionósfera pueden provocar retrasos o pérdida temporal de señales utilizadas en aplicaciones de navegación terrestre, marítima y aérea. 

Asimismo, el incremento de radiación asociado a algunos eventos solares representa un factor de atención para vuelos que operan en altas latitudes. 

Respecto al sector energético, comentó que “las variaciones del campo magnético terrestre inducen corrientes eléctricas capaces de afectar transformadores y equipos de potencia”, con posibles repercusiones en la distribución de electricidad. 

Ante tales escenarios, subrayó la importancia de las capacidades nacionales de observación y monitoreo desarrolladas por el Laboratorio Nacional de Clima Espacial (Lance), creado en 2016 mediante la colaboración de la UNAM y la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Indicó que este laboratorio ha permitido estudiar el clima espacial y generar información útil para la investigación, así como para instancias responsables de la gestión de riesgos y la protección de infraestructura estratégica. 

Entre los recursos más relevantes destacó la Red Nacional de Estaciones Geomagnéticas, integrada por observatorios e instrumentos distribuidos en diversas regiones del país, que permiten registrar variaciones del campo magnético terrestre asociadas a tormentas geomagnéticas. 

Como ejemplo, mencionó que, durante la tormenta geomagnética de mayo de 2024, los instrumentos operados por Lance detectaron las explosiones solares, registraron alteraciones en la ionósfera y documentaron perturbaciones en el campo magnético terrestre, información que permitió dar seguimiento a la evolución del fenómeno en territorio nacional.