XALAPA, VER.- La educación financiera no debe limitarse al aprendizaje técnico sobre ahorro o crédito, sino convertirse en una herramienta que permita a las mujeres jóvenes tomar decisiones informadas, fortalecer su autonomía y enfrentar desigualdades históricas relacionadas con el género y la economía, coincidieron los participantes de la charla “Mujeres, estudiantes y con finanzas sanas”, llevada a cabo durante la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) 2026, organizada por la Universidad Veracruzana (UV).
En la actividad participaron Edgar Juan Saucedo Acosta y Marcos Eduardo Ortega Melgarejo, docentes de la UV, e Iliana Ortega Melgarejo, egresada del Doctorado en Ciencias Administrativas y Gestión para el Desarrollo, quienes abordaron las relaciones entre economía, comportamiento, género y educación financiera desde distintas perspectivas.
En su participación, Edgar Juan Saucedo explicó algunos principios de la economía del comportamiento y señaló que muchas decisiones financieras se toman desde las emociones, la intuición y hábitos aprendidos, más que desde análisis completamente racionales. Las empresas, bancos y vendedores conocen estos patrones y los utilizan para influir en las decisiones de consumo de las personas, especialmente en la adquisición de bienes como automóviles y/o viviendas.
Te podría interesar
Agregó que reconocer cómo funcionan estos mecanismos permite desarrollar estrategias para tomar mejores decisiones financieras, como fomentar el ahorro o evitar endeudamientos innecesarios. Añadió que, estadísticamente, las mujeres suelen administrar mejor sus finanzas que los hombres.
Por su parte, Marcos Eduardo Ortega dijo que la educación financiera debe entenderse como una herramienta para ampliar las capacidades y libertades de las personas, particularmente de las mujeres estudiantes. Las desigualdades económicas no pueden analizarse sin considerar las barreras históricas y sociales que enfrentan las mujeres en distintos ámbitos.
Indicó que aún existen brechas importantes entre hombres y mujeres en temas como ahorro formal, acceso al crédito y autonomía económica, muchas veces derivadas de roles de género tradicionales que asignan a las mujeres labores de cuidado y dependencia económica.
Reiteró que el objetivo de la educación financiera no debe ser únicamente la acumulación de riqueza, sino la construcción de bienestar, libertad y capacidad de decisión sobre los propios proyectos de vida.
En tanto, Iliana Ortega mencionó que desarrolló una investigación debido a los vacíos teóricos y metodológicos detectados en estudios sobre educación financiera y género. A partir de estadísticas y encuestas nacionales, identificó que las mujeres forman parte de los grupos más vulnerables en temas financieros, por lo que propuso analizar estas problemáticas desde una perspectiva distinta, centrada en las experiencias y necesidades de las estudiantes universitarias.
TAMBIÉN PUEDES LEER: Tras 7 meses de la inundación en Poza Rica, estudiantes de Medicina UV regresan a la facultad
Presentó una propuesta basada en cinco ejes relacionados con las finanzas personales: la relación emocional con el dinero; el presupuesto y la toma de decisiones; el ahorro y los fondos de emergencia; el crédito responsable, y las finanzas digitales. Explicó que muchas prácticas financieras están ligadas a aprendizajes familiares, emociones, culpas o creencias heredadas, por lo que consideró importante hablar sobre dinero “sin vergüenza”.
Asimismo, destacó que las estudiantes deben entender que herramientas como el ahorro, el crédito o el uso de aplicaciones bancarias no solo representan cuestiones técnicas, sino decisiones que impactan directamente en su autonomía y proyecto de vida. Añadió que la educación financiera puede ayudar a las mujeres a tomar decisiones informadas sobre estudios, trabajo, independencia económica o metas personales.
Finalmente, Ortega Melgarejo enfatizó que la autonomía económica de las mujeres no se construye de manera inmediata, sino a través de decisiones sostenidas e informadas que permitan romper barreras históricas y generar mayores condiciones de equidad.
