XALAPA, VER.- Como evidencia del nivel académico de la universidad pública y del esfuerzo personal y colectivo, Emiliano Fernández Almazán, estudiante de octavo semestre de la Facultad de Matemáticas de la Universidad Veracruzana (UV), ingresó a la lista de honor del Concurso Matemático William Lowell Putnam, el más importante para estudiantes universitarios en los Estados Unidos, Canadá y México.
En la edición 2025, el estudiante se ubicó entre los 100 mejores resultados entre más de 4 mil universitarios de otras instituciones entre las que destacan Yale, Princeton y Harvard, por mencionar algunas, siendo el primero de una universidad pública mexicana que se coloca en la lista de honor.
En entrevista, Fernández Almazán destacó que el reconocimiento representa una meta cumplida desde su ingreso al programa educativo y un paso importante en su desarrollo académico que se ha fortalecido gracias al acompañamiento docente y la curiosidad intelectual.
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“Es una meta que tenía desde que entre a la Facultad. Ha sido mucho tiempo en el que me he dedicado a resolver problemas, aquí los maestros son muy buenos y en general me han apoyado con todo lo que he necesitado, he recibido mucho apoyo de la Facultad y también es cosa de que te guste y dedicarte a hacer problemas”, expuso.
En ese sentido, el medallista de oro, plata y bronce en la Olimpiada Mexicana Universitaria de Matemáticas (OMUM) y la Competencia Iberoamericana Interuniversitaria de Matemáticas (CIIM), expresó que la UV le ha brindado un entorno académico sólido, con profesores que no sólo han impulsado su pensamiento crítico, sino que han respaldado activamente sus procesos de preparación enfocados principalmente a la resolución de problemas.
“En la UV he aprendido muchas cosas que no sabía, más que nada la teoría, me he tenido que encargar de desarrollarla y practicar muchos problemas, no es cosa de ser un genio, es cuestión de haber visto ideas antes, es decir, al momento que ves una cosa nueva ya tienes ideas que has aprendido en otros problemas que te ayudan a resolverlo, más que nada me gusta, es a lo que me voy a dedicar y aquí en la Facultad he tenido mucho apoyo de los maestros, especialmente nunca me he sentido agobiado por las clases”, dijo.
Al respecto, subrayó que las competencias matemáticas no solo evalúan conocimientos, sino que también permiten el intercambio de ideas y el aprendizaje entre estudiantes de alto nivel, por ello, afirmó que la vinculación es uno de los principales logros de asistir a estos concursos.
“Realmente yo empecé a prepararme entrando a la Facultad, pero sin la idea de competir. Más que nada, yo creo que lo que más me ha dejado es que he podido conocer a muchas personas de las que he podido aprender mucho, personas muy buenas, personas con quien entrenar o a quien preguntar o que me apoyan, todo eso me ha ayudado a poder llegar a ser mejor”, indicó.
Del Mateclub al Putnam: una trayectoria de curiosidad y constancia
Sobre su interés por las matemáticas, Emiliano contó que éste comenzó a definirse desde la secundaria y en la UV encontró un lugar para desarrollarse como el “Mateclub” -realizado los días sábados con el objetivo de mostrar a estudiantes de primaria, secundaria y preparatoria cuna perspectiva de las matemáticas más interesante, atractiva y divertida-.
“Hasta la secundaria que tenía un maestro que me hablaba de muchas cosas interesantes en matemáticas; desde más chico, también, mi papá me leía libros de matemáticas interesantes, pero pensé que me quería dedicar a eso en la secundaria. También viniendo aquí a la Facultad, el Mateclub, hizo que aumentara mi interés viendo problemas bonitos e interesantes”, detalló.
Este logro también envía un mensaje claro: desde la educación pública es posible alcanzar estándares de excelencia académica a nivel internacional, en ese sentido, afirmó que el éxito en este campo no depende únicamente del talento, sino de la dedicación y el gusto por aprender, por lo que invitó a otros estudiantes a disfrutar el proceso formativo.
“Es posible hacer las cosas. Cuando entré a la Facultad, por ejemplo, si hubiera hecho el Putnam seguramente no habría quedado en el top 600, pero entrenando, con el tiempo, es posible, simplemente es cosa de que te guste y disfrutar el proceso. Yo no lo hago con el objetivo de ganar, si el siguiente año me va peor o mejor, no importa, lo importante es que me gusta, que disfruté haciendo el examen y que he conocido a muchos amigos”, compartió.
Al respecto, consideró necesario fortalecer el apoyo a las olimpiadas y promover estrategias que acerquen esta disciplina a más estudiantes desde edades tempranas, mostrando su carácter creativo y accesible.
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“Creo que lo que ha permitido que muchos estudiantes se interesen es justamente la Olimpiada de Matemáticas. Tal vez sería que se les dé más apoyo a todas esas competencias, que se haga más difusión, yo creo que es importante”, apuntó.
Emiliano Fernández Almazán reiteró su intención de continuar su formación académica en el posgrado y dedicarse a la investigación, sin dejar de lado su interés por contribuir a la formación de nuevas generaciones y agradeció a su familia, docentes y compañeros por el apoyo recibido a lo largo de su trayectoria.
“Para mi futuro, haré una maestría, espero hacer un doctorado y poderme dedicar a investigar y dar clases, lo que me gusta, seguir apoyando en la Olimpiada. Para mí las matemáticas son como estudiar cosas que son verdad, independientemente de todo. El hecho de que un teorema sea válido no depende de que existamos como universo, simplemente depende de la lógica”, señaló.
Finalmente, al asegurar que la diversión de la disciplina recae en las posibilidades de aprender cosas nuevas, de encontrar resultados creativos y descubrir problemas interesantes; Fernández Almazán recomendó los libros “El diablo de los números” y “El hombre que calculaba” para aquellos y aquellas interesadas en iniciar en el mundo de las matemáticas.
