A la fuerza ni el zapato
David Jiménez Rojas, subsecretario de Educación de Veracruz, parece no entender que las cosas —y los cargos— no se consiguen por la fuerza y menos grillando a compañeros de su partido. “Impaciente, bravucón y narcisista”, así lo definen personas que han convivido en bares de la capital. Jiménez habló de más y presionó fuerte para llegar al cargo de fiscal general; a la gobernadora Rocío Nahle no le parecieron esas formas y lo consoló con su puesto actual. Hoy, desesperado por desplazar a Claudia Tello de la SEV ha orquestado campañas en su contra para cumplir su cometido. Fuentes confirman a este espacio que autoridades de primer nivel sospechan que él estuvo detrás de las lonas que ayer se colgaron por la capital con la cara del exsubsecretario de Educación, Elías Calixto. La secretaria Tello se refirió este miércoles al numerito como una grilla interna. A la fuerza ni el zapato, versa el dicho, y al subsecretario parece que no le ha quedado claro.
Silencios que indignan
Alfonso Reyes Garcés, secretario de seguridad de Veracruz, ha guardado silencio ante el asesinato de la doctora Bertha Burciaga, del cual hacen responsables a policías a su cargo. Una cosa es, como jefe de todos los policías de la entidad, estar del lado de la tropa y otra solapar abusos. Si sus elementos fallaron, hicieron uso indebido y desproporcionado de la fuerza letal debe poner a disposición a los responsables. Se sabe que Asuntos Internos ya investigan el actuar de los policías, pero de ello ni un comunicado de la SSP, menos una entrevista del contraalmirante. Las horas pasan y los familiares de la médica asesinada piden justicia y, ante el silencio del secretario, defienden su honor y dicen a los medios “ella no era ninguna delincuente”. El silencio en casos como este no es opción.
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El que sabe de premios de consolación
Cuitláhuac García Jiménez, exgobernador de Veracruz, reconoció desde sus redes sociales la trayectoria de Luisa María Alcalde como dirigenta de Morena, quien deja el puesto para aceptar la invitación de la presidenta Claudia Sheinbaum como Consejera Jurídica federal. A Luisa la sacaron como líder de la Cuarta Transformación y aceptó el premio de consolación, y si alguien sabe de premios de consolación es el mismo García Jiménez, quien en la recta final de su mandato se rumoraba su integración al gabinete de Claudia Sheinbaum, y que incluso, no terminaría su administración para unirse al cargo. Pero no fue así. De pilón lo pusieron como director del Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas) de la Secretaría de Energía.
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