XALAPA, VER. - El operativo del alcoholímetro volvió a entrar en vigor en el estado de Veracruz, desde el pasado 12 de junio tras el anuncio del secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, quien mencionó que se busca reducir el número de accidentes automovilísticos y de motocicletas, por lo que, conductores que no cumplan con la norma serán acreedores a multas.
Los encargados de realizar estos operativos serán los elementos de la Secretaría Seguridad Pública (SSP), la Dirección General de Tránsito y Seguridad Vial del Estado de Veracruz, al igual que de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).
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De acuerdo con el protocolo de actuación, la prueba de alcoholímetro se dará en un primer acercamiento al conductor desde el interior de su auto, de resultar negativo podrá continuar con su marcha, pero de resultar positivo, se tomará una segunda muestra definitiva a bordo de una ambulancia para determinar el nivel de alcohol por medio de la prueba de alcoholemia.
Si el conductor da positivo con 4B o 0.41 o más, significa que ha rebasado los límites, por lo que no podrá seguir conduciendo y será acreedor a las multas.
La multa de no pasar el alcoholímetro en Veracruz es de 9 mil 384.8 pesos (80 UMAS) sin agravantes y de 13 mil 490.65 pesos (115 UMAS) con agravantes. El vehículo quedará a disposición de las autoridades en un corralón de grúas autorizado y se hará entrega de la boleta de infracción, así como del inventario del vehículo. Posteriormente, el conductor será detenido, esto de acuerdo al Código Penal para el Estado de Veracruz que establece que manejar un vehículo en estado de ebriedad es un delito.
Durante todo momento del operativo del alcoholímetro, los oficiales deberán portar una bodycam para monitorear y documentar la intervención de los elementos de seguridad. En caso de que una conductora sea acreedora a la segunda prueba de alcohol, por ser mujer, se cerrarán las puertas de la ambulancia para evitar el morbo, como lo describe el protocolo de actuación.
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