Para la Semana Santa 2026, Oaxaca, a diferencia de otros periodos festivos, se transforma en un espacio de introspección y rituales visibles, así que si planeas visitar la región, más allá de los puntos turísticos convencionales, existen pueblos mágicos que no te puedes perder.
Oaxaca, cuyo nombre proviene del náhuatl Huaxyacac (“en la nariz de los guajes”), no sólo ofrece expresiones artesanales finas y una gastronomía exquisita, sino que alberga tesoros como el Sitio Arqueológico de Monte Albán y las cuevas de Yagul y Mitla, reconocidos internacionalmente.
Para quienes buscan una experiencia auténtica, sus seis Pueblos Mágicos ofrecen desde rituales ancestrales hasta santuarios de fe y paraísos ecológicos.
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Fe y arquitectura colonial en la Mixteca y la Sierra Sur
Para los turistas que buscan la esencia espiritual de la temporada, Juquila y Teposcolula son paradas obligatorias. En Juquila, situada en la Sierra Madre del Sur, la devoción a la Virgen atrae a casi dos millones de visitantes al año, quienes recorren el "Sendero de Fe" y visitan el Santuario de la Inmaculada Virgen de Juquila.
Por otro lado, San Pedro y San Pablo Teposcolula cautiva con su conjunto conventual del siglo XVI. Este destino presume la Capilla Abierta más grande de América Latina y la Capilla de Santa Gertrudis, famosa por sus columnas salomónicas y su arte tequitqui.
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Misticismo entre nubes y cuevas profundas
Quienes prefieran el contacto con la naturaleza y el misticismo pueden dirigirse a la Sierra Norte y la Región Mazateca.
Capulálpam, ubicado a 2,000 metros de altitud, ofrece un paisaje de pueblito alpino con raíces zapotecas donde es posible realizarse una "limpia" en el Centro de Medicina Indígena Tradicional.
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Cerca de ahí, en Huautla de Jiménez, el aroma a café y tierra mojada acompaña los relatos sobre la sacerdotisa María Sabina. Este pueblo es hogar del Sótano de San Agustín, el sistema de cavernas más profundo de América, con más de 1,500 metros de profundidad, considerado un sitio sagrado para los pueblos originarios.
Historia viva y descanso frente al mar
En los Valles Centrales, San Pablo Villa de Mitla invita a los turistas a admirar el diseño geométrico de sus grecas en la zona arqueológica y a consultar su destino en la "Columna de la Vida". Además, es el lugar ideal para adquirir textiles hechos en telar de pedal y disfrutar del mezcal artesanal de la región.
Finalmente, para un cierre de vacaciones relajante, Mazunte ofrece la promesa de arena y sol en un entorno ecológico. Este destino es famoso por sus campos de conservación de la tortuga marina, donde llegan especies como la golfina, prieta, laúd y carey. Los visitantes pueden disfrutar de clases de Hatha Yoga o dormir en un tipi rodeados de naturaleza, apoyando siempre a las comunidades locales.
