Pachuca.— La violencia sexual contra infancias y adolescencias fue una problemática expuesta por organizaciones hidalguenses durante el evento “Violencia sexual infantil: rutas hacia la justicia en la era digital en México”, realizado en el marco del NGO CSW Forum, espacio de diálogo de la sociedad civil que acompaña la 70 sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.
En este foro internacional, la asociación civil hidalguense Yo Te Creo A.C., junto con Lúminas Centro de Derechos Humanos A.C., Las Sabinas y SPES Viva A.C., presentaron un posicionamiento colectivo en el que advirtieron que la violencia sexual infantil es un fenómeno estructural que también se transforma y reproduce en internet.
Durante su intervención, las organizaciones señalaron que cuando estas agresiones ocurren en plataformas digitales, el daño puede prolongarse de forma indefinida debido a la capacidad tecnológica para almacenar, replicar y redistribuir contenidos. Esto genera nuevas formas de violencia y revictimización que impactan profundamente la vida cotidiana, las relaciones personales y el bienestar emocional de las víctimas.
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Delitos sexuales digitales
“Uno de los principales desafíos identificados es que la circulación de contenido abusivo en línea puede traspasar fronteras y mantenerse activo durante largos periodos, dificultando su eliminación total”, ante este panorama, se utilizó la plataforma para hacer un llamado a fortalecer las capacidades de investigación en delitos sexuales digitales, así como a implementar mecanismos eficaces para retirar contenido ilícito de internet.
“Hay necesidad de establecer mayores responsabilidades para las plataformas tecnológicas, a fin de evitar la reproducción de estas violencias en sus espacios. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a navegar el mundo en seguridad”, compartió Ingrid Guerrero.
Yo Te Creo A.C. también expuso que en el contexto mexicano las políticas públicas suelen ignorar el peso del trabajo de cuidados, el cual recae mayoritariamente en mujeres y se encuentra atravesado por una “pobreza de tiempo” que limita su capacidad para acompañar procesos legales cuando sus hijas e hijos enfrentan violencia.
Como parte de sus aportaciones, la organización pachuqueña señaló el desarrollo de materiales y recursos accesibles dirigidos a personas cuidadoras, con el objetivo de facilitar el acompañamiento en casos de violencia sexual, incluida la digital.
“Como organizaciones coincidimos en que esta problemática responde a estructuras de poder arraigadas en sistemas patriarcales y adultocéntricos, por lo que es importante señalar la responsabilidad de los Estados para regular entornos digitales, garantizar la seguridad de las infancias y establecer medidas de reparación integral con enfoque interseccional”.
sjl
