León-. Dos cantinas: Nando’s Bar y Bar Rancho Grande. Dos barrios populares: San Miguel y San Juan Bosco. Dos pistoleros. Una pareja de esposos: Flora y Jorge. Dos historias de balazos y muerte.
El Bar Nando’s
Flora propietaria de las dos cantinas atacadas a balazos, Nando´s y Rancho Grande, era reconocida entre los parroquianos, sabía sobre la venta y consumo de alcohol, dicen que solía buscar mujeres jóvenes para atender los bares mas no eran lugares, según lo vecinos, dedicados a la prostitución, la relación laboral solo se limitaba en atender a la clientela, pero ella sabía andarse en el mundo de los negocios en el teje y maneje de ambas tabernas populares. Nando´s llevaba 15 años ya de recibir a vecinos y trabajadores.
Nando's está en San Juan Bosco antes Lomas de Vista Hermosa, en barrio icónico de León, pero más reciente y cuyo crecimiento desmedido se dio en un gran cerro que con el tiempo se dio el cambio de uso de suelo para dar pie a calles cuesta arriba y vertiginosas, expansión que se dio en la segunda mitad del siglo pasado y después de empezada la edificación, en los cincuentas, de santuario en honor al santo sacerdote y educador italiano: Don Bosco.
Te podría interesar
24 de junio
El Bar Nando´s se encuentra en un segundo piso sobre el bulevar Miguel de Cervantes Saavedra, entre las calles Vizcaya y Barcelona, por encima de una florería y al lado de una veterinaria; la puerta que conduce a las escaleras para subir a la cantina todavía tiene los sellos de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato con su escudo de la justicia ciega con los ojos vendados sosteniendo la balanza de la verdad, la espada y la cinta amarilla precautoria. Nadie quiere recordar lo que pasó la tarde en que México jugó contra República Checa.
Cantina reconocida en el barrio de San Juan Bosco y en la que acudían los comensales que se reunieron en el Nando´s para ver el encuentro mundialista cuando dos sicarios irrumpieron en el lugar. Allí falleció Flora quien fue dueña hasta la tarde del 24 de junio cuando fue asesinada junto con una de sus dependientas Paola Jazmín de 29 años. Un par de tiras de luces led color verde siguen encendidas en las ventanas de la cantina, dicen los vecinos que se metieron a robar. Todo iba bien hasta aquel 24 de junio.
Bar Rancho Grande
Bar Rancho Grande, local de un piso en la esquina de las calles Centenario y Chuparrosa, muros pintados a color negro promocionando un famoso tequila en honor al rifle 30-30 de la Revolución Mexicana “Más que un buen gusto”. Había un billar en la parte de atrás, relató un vecino y añadió que el primer propietario, reconocido cantinero del barrio, se enamoró de una de sus encargadas, hasta que el día en que falleció y llegó la esposa a reclamar el lugar con documentos de propiedad, luego, vendió el establecimiento y desde entonces pasó por diferentes propietarios. La especialidad allí era que ofrecían chamarro como botana.
Allí en el antiguo barrio de San Miguel de la Real Corona se halla la cantina que formaba parte de la cotidianidad del viejo vecindario y la de los parroquianos quienes asistían para romper la rutina pasándose un trago por el gaznate y deglutiendo piezas de chamorro; San Miguel es tan antiguo como la ahora ya ciudad misma y fundado después de la entonces primera Villa de León, al sur y lugar en el que tiempo después fue asentamiento de Otomíes, barrio que queda de camino rumbo de la estación del tren en dirección al centro por la Calle Independencia, hoy hogar de trabajadores del calzado, comerciantes y oficinistas.
29 de junio
Nadie conoce quiénes fueron los distintos dueños, porque dicen los vecinos que el Rancho Grande pasó por diferentes administraciones, hasta el día en que dos hombres armados, la tarde del lunes 29 de junio, antes de las cuatro, ingresaron al bar y abrieron fuego contra un hombre llamado Jorge a quien apodaban Nando’s que estaba allí adentro, que murió y que era esposo de Flora que falleció días antes también en el Bar Nando’s, dónde también falleció otra mujer quien al parecer trabajaba como mesera del establecimiento, además de otra mujer que trabajaba como cocinera al momento del tiroteo también resultó herida, y otro hombre murió después cuando recibió atención médica. Jorge Nando’s fue primero mesero del Bar Nando's y él servía los caballitos, la cerveza y la botana.
Dijo uno de los vecinos que el bar ya lleva años allí, “desde que era niño”, hacía más de 40 años, no se sabe con exactitud el tiempo en que ahí comenzaron a vender tragos, hasta el día del tiroteo en que las cortinas de hierro se tuvieron que cerrar cuando la violencia llegó a tocarlos y cobró la vida de tres personas y una mujer de 49 años resultó herida. Nando's era cliente asiduo a Rancho Grande que no vestía de ropas elegantes, ni formales. Las cosas marchaban con normalidad y bonanza, todo iba bien, hasta el 29 de junio.
