León, Guanajuato. – En una noche donde el destino parecía estar escrito con un "rayo" de amargura, el Club León sacó la casta, le dio la vuelta al marcador y terminó venciendo 2-1 al Necaxa en un Estadio León que pasó del silencio sepulcral al rugido ensordecedor.
El susto inicial
El partido comenzó con un Necaxa respondón. Los Rayos, que venían con hambre de sacudirse los malos resultados, lograron silenciar a la afición esmeralda al ponerse al frente en el marcador. Durante gran parte del encuentro, el equipo de Aguascalientes dominó los tiempos, frustrando cada intento de los locales y manteniendo una ventaja de 1-0 que parecía definitiva conforme el reloj avanzaba hacia el minuto 90.
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La rebelión esmeralda y la "Ley del Ex"
Pero en la selva, el León nunca está muerto. La reacción llegó en la segunda mitad con una intensidad renovada. La insistencia premió a la Fiera cuando se decretó un penal a su favor. El encargado de cobrar fue Diber Cambindo, quien con la frialdad de un verdugo aplicó la "Ley del Ex" para perforar las redes de su antiguo equipo y poner el empate que encendió la mecha en la tribuna.
Cuando parecía que los puntos se repartirían, el León concretó la hazaña. Con un empuje final que desbordó a la defensa hidrocálida, los "Panzas Verdes" sellaron el 2-1 definitivo, firmando así su segunda victoria consecutiva del torneo y escalando posiciones en la tabla general.
Salto en la tabla
Con este resultado, el equipo de León llega a 10 puntos y se mete de lleno en la pelea por la clasificación (ascendiendo a la 10ma posición), mientras que el Necaxa se estanca con 9 unidades. Esta noche, el Bajío no duerme: el Rey León está de vuelta.
