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"No queremos ser los vulnerables" Jesús Martínez, miembro de Somos Pequeños Veracruz

Jesús Martínez, joven con acondroplasia en Veracruz, comparte los retos de vivir con esta condición, desde la discriminación hasta la falta de espacios adaptados, y el impulso por lograr mayor inclusión

'No queremos ser los vulnerables' Jesús Martínez, miembro de Somos Pequeños Veracruz
"No queremos ser los vulnerables" Jesús Martínez, miembro de Somos Pequeños VeracruzCréditos: Especial LSR Veracruz
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VERACRUZ, VER.- La primera persona de talla baja que conoció Jesús Martínez —y que no formaba parte de un reality show— fue su fisioterapeuta del Centro de Rehabilitación e Inclusión Social de Veracruz (CRISVER), a los 6 años. 

La veía una vez al mes, y ella, además de trabajar el fortalecimiento de sus huesos y articulaciones, le ofrecía comprensión sobre cómo era vivir con acondroplasia, un trastorno genético con el que viven más de 11 mil mexicanos y mexicanas, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Jesús, sus hermanos y padres tomaban terapia psicológica particular desde que él tenía tres años. Aquello funcionó como “matar a dos pájaros de un tiro”, según recuerda, ya que principalmente acudía a terapias de rehabilitación.

Durante esos primeros años, él y su familia conocieron su realidad. Supo, gracias a la psicoterapia, que dedicaría gran parte de su niñez y adolescencia a explicar por qué nació así, cuáles eran sus complicaciones médicas y qué actividades era capaz de realizar.

Jesús Martínez y su familia

Aunque la psicoterapia no evitó la frustración, sí le dio herramientas para combatirla. Las burlas y la discriminación ocasional lo acompañan hasta hoy, que tiene 21 años y cursa una carrera universitaria.

La frustración no sólo apareció por los comentarios malintencionados sobre su estatura de 1.30 centímetros, sino por la falta de espacios públicos adaptados para personas con acondroplasia y otros tipos de discapacidades.

En afán de promover la visibilización regional de personas como Jesús, la asociación a la que pertenece desde 2019, “Somos Pequeños Veracruz A.C.”, llevó hasta el Congreso del Estado la iniciativa del Día Estatal de la No Discriminación a la Gente Pequeña con ayuda del diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Urbano Bautista Martínez, el pasado 25 de septiembre de 2025.

El primer paso

Para Jesús, la propuesta del día estatal es el primer paso para la concientización, pero no el único. La invisibilización de las personas con acondroplasia en México inicia desde la falta de estadísticas oficiales para contabilizar a la población que tiene este tipo de discapacidad, considerada así desde el 2019.

De acuerdo con aproximaciones de la CNDH, la incidencia de variaciones genéticas que producen la acondroplasia varía entre una de cada 25 mil a una de casa 40 mil personas.

“No queremos que nos vean como los vulnerables, no. Simplemente queremos que también nos vean como las personas normales que somos, que sí tenemos una discapacidad, así nacimos, pero queremos que el trato sea igual al de persona promedio”, explica el universitario.

Jesús Martínez tiene más herramientas que la mayoría de las personas con acondroplasia que ha conocido. Acceder a terapias de rehabilitación y a psicoterapia desde los 3 hasta los 10 años, le permitió construir una autoestima sólida ante la sociedad.

También le enseñó a ser más tolerante. Lo más difícil para él y las demás personas con acondroplasia no son sólo los comentarios hirientes, sino, el no poder ser autosuficientes. 

Requerir ayuda para alcanzar objetos, para tocar el timbre del transporte público y no llegar a los mingitorios, por ejemplo, son recordatorios constantes de que habitan en una sociedad que no está pensada para ellos.

Jesús Martínez es un joven adulto independiente. Viaja cada fin de semana desde Teocelo hasta la ciudad de Boca del Río para estudiar en la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación (FACICO) de la Universidad Veracruzana (UV).

Hace actividad física, jugaba fútbol y es una persona extrovertida: disfruta de conocer nuevas personas. La acondroplasia es considerada una discapacidad, además de las limitaciones físicas, por las barreras sociales, por la discriminación y por la falta de información que existe sobre este trastorno genético.

De acuerdo con la última Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022, el 20.6 por ciento de las personas con discapacidad dijo ser discriminada en el último año por su peso o estatura. En el 2017, estas razones estaban 4.1 puntos porcentuales arriba.

En Veracruz se desconoce el número de personas con acondroplasia. Sin embargo, Jesús explica que entre 200 y 300 personas forman parte de la asociación “Somos Pequeños Veracruz A.C.”, integrada por casi todas las personas con este tipo de discapacidad.

Adecuaciones mínimas

Gracias a “Somos Pequeños Veracruz A.C.”, Jesús explica que en el estado ha habido “adecuaciones mínimas” en espacios públicos para personas con acondroplasia. Debido a esto y a la discriminación, muchas de ellas sienten vergüenza de ser vistas.

“Mis papás tenían que ser fuertes, porque ellos también sentían o sienten cuando íbamos en la calle y había los comentarios de los niños, o el del chistoso que nunca falta”, recuerda.

Por la discriminación social y laboral, “Somos Pequeños Veracruz” se ha dedicado a crear relaciones con empresas para promover trabajos incluyentes y crear espacios de reflexión sobre la acondroplasia.

“Si para las personas promedio es complicado conseguir un trabajo, pues para nosotros, con alguna discapacidad, es el triple de complicado”, dice Jesús, razón por la que constantemente piensa en su vida laboral una vez que termine la universidad.

“A mí me gustaría trabajar en una empresa consolidada, pero veo las deficiencias o carencias que tenemos en el aspecto de la inclusión y me pongo a pensar: ¿qué puedo esperarme yo, que estoy igual de capacitado que una persona promedio que no consigue trabajo? A lo mejor en el último momento, que vaya parejo con una persona promedio, pues la escojan porque no tienen el espacio adecuado para mí, porque no tendrán que invertir en hacer adecuaciones para cualquier persona con discapacidad”.

Sin embargo, Jesús confía en que los avances son posibles, por eso está seguro de que la iniciativa que llegó al Congreso del Estado de Veracruz será aprobada, puesto que, además, cada 25 de octubre se conmemora el Día Mundial y Día Nacional de las Personas de Talla Baja.

“Si ves a una persona de talla baja y tienes curiosidad, mejor acércate a preguntarle su nombre, si necesita ayuda, porque muchas veces también necesitamos ayuda, pero por pena pues no lo expresamos (…) Sino puedes ayudarlo, pues platica con él, conócelo, conoce su historia de vida. Ya no queremos que siga creciendo la discriminación, la burla”, concluye.

lm