HISTORIA

Esta es la alberca en Xalapa en la que se formó leyenda de la natación mexicana

El lugar hoy es parte de la historia pero marcó al ser un espacio que además de impulsar el deporte, también recibía a familias que buscaban refrescarse

Esta es la alberca en Xalapa en la que se formó una de las leyenda de la natación mexicana.Créditos: Xalapa Antiguo
Escrito en VERACRUZ el

XALAPA, VER.- Antes de que existieran los complejos deportivos y las albercas en Xalapa, cientos de xalapeños acudían a un sitio conocido simplemente como La Playa, un espacio recreativo ubicado frente al parque Los Berros que durante cuatro décadas fue punto de reunión para familias, jóvenes y deportistas. Entre quienes aprendieron y perfeccionaron ahí su técnica estuvo Eulalio Ríos Alemán, considerado una de las máximas figuras de la natación mexicana.

La Playa abrió sus puertas en 1931, en la calle Juventino Rosas, en el centro de Xalapa, y permaneció en funcionamiento hasta la década de los 70, de acuerdo con la página de difusión histórica Xalapa Antiguo. Además de contar con una alberca alimentada por un nacimiento natural de agua, el lugar era conocido por los bailes que organizaba cada fin de semana y por convertirse en uno de los principales espacios de convivencia de la ciudad.

En una época en la que Xalapa ofrecía más alternativas para refrescarse durante la primavera y el verano —como la alberca del parque Los Tecajetes o los Baños Progreso, en la calle Xalapeños Ilustres—, La Playa era uno de los destinos favoritos de quienes buscaban escapar del calor sin salir de la ciudad.

La alberca donde comenzó una leyenda

Entre los jóvenes que entrenaban en ese lugar estaba Eulalio Ríos Alemán, nacido en 1935 en Hueyapan de Ocampo, quien llegó a Xalapa para impulsar su desarrollo deportivo.

Bajo la dirección del entrenador Toño Murrieta, encontró en la alberca de La Playa el escenario para perfeccionar el estilo mariposa, disciplina en la que años más tarde escribiría una de las páginas más importantes de la natación mexicana.

Su trayectoria lo llevó a representar a México en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956, donde consiguió el sexto lugar, el mejor resultado del país en esa especialidad hasta entonces. Cuatro años después volvió a competir en los Juegos Olímpicos de Roma 1960, alcanzando las semifinales de los 200 metros mariposa.

Además, obtuvo medallas en los Juegos Panamericanos de 1955 y 1959, conquistó preseas en los Juegos Centroamericanos y, en 1955, ganó el Campeonato Nacional Abierto de Estados Unidos, celebrado en la Universidad de Yale.

Su legado trascendió las competencias. Fue incorporado al Salón Internacional de la Fama de la Natación, en Fort Lauderdale, Florida, recibió el reconocimiento Gloria del Deporte Veracruzano en 1966 y, actualmente, la alberca de la Universidad Veracruzana en Xalapa lleva su nombre.

(Foto: Xalapa Antiguo)

Un lugar para nadar y bailar

Más allá de su vocación deportiva, La Playa formó parte de la vida cotidiana de varias generaciones de xalapeños.

(Foto: Xalapa Antiguo)

Construida con piedra y abastecida por un manantial natural, la alberca recibía agua tan limpia que, según relata Xalapa Antiguo, en ocasiones podían verse pequeños camarones de río, conocidos popularmente como "burritos".

Después de atravesar la alberca, el agua continuaba su recorrido por un cauce natural que con el paso del tiempo quedó convertido en parte del sistema de drenaje que cruza las calles Octavio Véjar y Murillo Vidal.

Los fines de semana el ambiente cambiaba. Los viernes había bailes y los sábados y domingos la música corría a cargo de agrupaciones de salsa y danzón, entre ellas la Danzonera Alma de Sotavento, mientras familias y grupos de amigos disfrutaban del lugar.

La página Xalapa Antiguo recuerda que, lejos de la comida rápida, era común que quienes acudían a nadar compraran en los pequeños tendejones cercanos un refrigerio sencillo: una tajada de queso añejo, chiles en vinagre y una micha, suficiente para continuar la convivencia.

Con el cierre de La Playa durante la década de los 70 desapareció uno de los espacios recreativos más emblemáticos de la capital veracruzana. Sin embargo, su historia permanece ligada no solo a la memoria de generaciones de xalapeños, sino también al origen deportivo de uno de los nadadores más importantes que ha tenido México.