Samara Martínez, paciente con lupus e insuficiencia renal terminal, tomaría un viaje del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) a la ciudad de Chihuahua; sin embargo, la aerolínea ViVa Aerobús le impidió abordar con su máquina de diálisis, que la mantiene con vida.
“En este año he tomado varios vuelos con ellos, pero ayer simplemente no se pudo porque sus argumentos fueron que ese tipo de máquinas sí o sí deben ir documentadas”, dijo a La Silla Rota.
Viajar en cabina con el dispositivo es indispensable debido a lo delicado y complicado que resulta configurarlo. Por ello, trasladarlo como equipaje documentado no es una opción, ya que no existen garantías de que será tratado adecuadamente.
Te podría interesar
La activista por la "Ley Trasciende", que busca que la eutanasia activa sea una realidad en el país, ha viajado en múltiples ocasiones con la aerolínea, presentando su contrarreferencia del IMSS, donde se especifica la función del dispositivo y sus padecimientos.
Sin embargo, en lo que fue su primera impresión con el AIFA, el personal resolvió que no podría viajar porque la máquina, con un peso de 14 kilos, excede el límite del equipaje, además de que ellos no contaban con los protocolos necesarios.
“Incluso se hicieron comentarios sarcásticos, como si lo que traía en la maleta fueran mis riñones vivos. Sí, bien no están vivos, pero es una máquina que hace la función; es una extensión de mi cuerpo”, comentó Martínez. Samara esperó una hora y media para que resolvieran si la dejarían abordar; sin embargo, la respuesta fue negativa.
“Yo nunca, nunca, nunca me había sentido discriminada y ayer, por primera vez, cuando escuché las palabras: ‘no puedes viajar con nosotros por tu condición’, sentí horrible. Me discriminaron. Estas cosas te hacen entender lo que pasa con las personas con alguna discapacidad invisible”, enfatizó.
Otra aerolínea, misma falta de atención
Tras ser obligada a buscar alternativas, Samara se trasladó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y tomó un vuelo de último minuto con Aeroméxico por un costo de 11,000 pesos. El retraso de más de 15 horas provocó que se echara a perder medicamento especializado (eritropoyetina) que requiere refrigeración.
Además, los empleados de esta aerolínea fueron “antipáticos” ante sus necesidades como pasajera y se le pidió viajar con su dispositivo en el espacio debajo de los asientos, a la altura de los pies, lo cual puede implicar un riesgo debido a las condiciones que se deben conservar para evitar algún daño.
“Pedí una silla de ruedas para bajar del avión con la máquina porque yo no puedo cargar cosas pesadas por el catéter que tengo en mi abdomen. Me dieron la silla y se fueron. Ni siquiera fueron para brindar el servicio, porque ante ellos, las palabras textuales son: ‘las sillas son para transportar personas, no aparatitos’”, relató.
Aerolíneas sin protocolos
Aunque Viva Aerobús se contactó con ella para ofrecer un reembolso parcial de los gastos, Martínez aseguró que su objetivo no es solo el dinero, sino que las aerolíneas implementen protocolos claros para discapacidades invisibles.
En cuanto a Aeroméxico, Samara expresó que ella misma se ofreció a dar una capacitación al personal para que puedan brindar este apoyo a los pasajeros que pasan por lo mismo que ella.
Samara contrastó su experiencia mencionando que otras aerolíneas, como Volaris, ya tienen estos protocolos, permitiendo el transporte de material médico sin cargos adicionales, reconociendo que es "material para vivir".
Si bien le fue reembolsada una parte del dinero que gastó, Samara mantiene contacto con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) para hacer algo al respecto, ya que existen múltiples historias como la suya.
Contexto.- Samara Martínez es una activista, conferencista y creadora de contenido originaria de Chihuahua, conocida por visibilizar los derechos de personas con enfermedades crónicas y en etapa terminal. Su trabajo ha estado ligado a impulsar la llamada “Ley Trasciende”, una propuesta para abrir el debate sobre la muerte digna y la eutanasia en México.
Vive con insuficiencia renal en etapa avanzada, por lo que depende de diálisis constante para sobrevivir. Desde su experiencia personal, ha construido una voz pública que denuncia barreras estructurales en el sistema de salud y la discriminación hacia personas que requieren atención médica permanente.
