Luilli Francisco Cesareo Benítez, de 30 años, permanece desaparecido desde el pasado 21 de junio luego de salir de su domicilio en Xonacatlán, Estado de México, para abordar un autobús con dirección a la Ciudad de México.
Anastasio Cesareo, padre de Luilli Francisco, dijo a El Sol de Toluca que la última vez que supieron de su hijo fue alrededor de las 11 horas del 21 junio, cuando les informaron que el joven abordó un autobús en la zona de Zolotepec con dirección a la capital del país.
Al perder contacto con él, la familia acudió a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para emitir la ficha correspondiente de desaparición, que fue difundida a través de redes sociales el 24 de junio, tres días después de su desaparición.
Te podría interesar
Según la ficha de búsqueda, Luilli Francisco tiene 30 años, mide 1.75 metros de estatura y pesa aproximadamente 83 kilogramos. Es de complexión robusta, tez morena clara y rostro ovalado. Tiene cabello negro, frente amplia, cejas pobladas, ojos cafés, nariz recta y bigote grueso.
Como seña particular presenta una cicatriz en la ceja derecha.
También lee: Hallan sin vida a Alex Serna, el periodista que documentaba conflictos ambientales en Guerrero.
Familiares denuncian falta de avances
A más de dos semanas de su desaparición, la familia aseguró que no ha habido avances significativos en las investigaciones, por lo que el lunes 6 de julio decidieron cerrar la carretera Toluca-Naucalpan como medida de protesta.
“No ha habido ninguna respuesta por parte de ellos. Sabemos que al generar este caos afectamos a terceras personas, a quienes van a sus trabajos, pero no nos queda otra forma de manifestarnos para que vuelva mi hermano”, expresó Johnny, hermano del joven al diario el Sol de Toluca.
Durante la manifestación, los familiares colocaron fichas de búsqueda, cartulinas y mantas sobre la vialidad, además de quemar llantas para impedir la circulación vehicular.
También lee: Localizan con vida a 3 de los 6 adolescentes desaparecidos en Jalisco.
La familia pide revisar cámaras de seguridad
Anastasio Cesáreo explicó que su hijo padece depresión, por lo que no descartan que durante un episodio relacionado con su estado de salud haya salido de casa. Sin embargo, aseguró que nunca antes había permanecido tantos días sin comunicarse con su familia.
“La verdad sí se sale, como todos los chavos, pero nunca se había ausentado dos o tres días. A lo mejor una noche y regresa normal. Así de que pasen tres o cuatro días, ya no; y que deje de contestar, tampoco”, comentó.
Por su parte, Johnny informó que acudió a la Ciudad de México para buscar información en estaciones del Metro y en las inmediaciones de Cuatro Caminos, ya que, según testimonios recabados por la familia, Luilli Francisco habría descendido en esa zona.
Asimismo, indicó que solicitaron a las autoridades revisar las cámaras de videovigilancia para determinar en qué punto bajó del autobús, si alguien lo esperaba o hacia dónde pudo dirigirse. Hasta el momento, aseguran que no han recibido respuesta.
JL
