TASQUILLO

Caltimacán: las momias indígenas hidalguenses descubiertas por accidente

Los habitantes de Caltimacán encontraron en el hallazgo de las momias la posibilidad de crear un museo que mejore la economía de la localidad a través del turismo

El museo tiene una colección de 17 momias.Créditos: Ian Lima
Escrito en HIDALGO el

Tasquillo.- Un problema de humedad en la Iglesia San Juan Bautista, construida en el siglo XVII por la orden franciscana, reveló un legado histórico que hoy es el principal proyecto y esperanza económica de una comunidad indígena de Hidalgo: las Momias Hñahñus de Caltimacán, considerado el segundo museo de momias en México, después de Guanajuato.

El accidental hallazgo de las momias de origen indígena se hizo en el 2000. Sin embargo, fue hasta el 14 de diciembre de 2022 que el Museo Momias Hñahñus Caltimacán abrió sus puertas al público. Esta se ubicada en el municipio de Tasquillo, Hidalgo, en el que se exhiben cuatro de 17 momias “extremadamente raras de encontrar”.

A una hora con 40 minutos de Pachuca, capital de Hidalgo, se ubica este espacio comunal, impulsado por los habitantes de la localidad indígena del Valle del Mezquital. Ahí, Ángel Barrera Trejo, presidente del Comité del Museo Momias Hñahñus Caltimacán, dio un recorrido a La Silla Rota Hidalgo para conocer más de este atractivo cultural y turístico que se ofrece desde Hidalgo.

En la primera década del 2000, integrantes del comité de conservación de la Iglesia San Juan Bautista (construida en el siglo XVII y fundada por la orden franciscana en 1757), advirtieron un problema de humedad en la barda perimetral del recinto religioso. Tras estudios, se concluyó que esa filtración de agua se originaba por las tumbas situadas en el atrio.

presidente del Comité del Museo Momias Hñahñus Caltimacán | Foto: Ian Lima

“En ese entonces se platicó con las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para ver de qué manera se podía solucionar el problema de humedad. Se concluyó que era necesario retirar las tumbas”, expresó Ángel Barrera.

Museo de momias | Foto: Ian Lima

Tras reuniones entre autoridades del INAH con delegados de Caltimacán y comunidades vecinas en Tasquillo, así como familiares de las personas que sepultaron en el panteón, se dio luz verde a la exhumación de cerca de 300 restos humanos.

Exposición de momias | Foto: Ian Lima

“Durante esos trabajos de exhumación se encontraron 34 cuerpos modificados. Había tumbas de dos o hasta tres pisos (por lo saturado que estaba el panteón), las momias se encontraron entre estos dos últimos pavimentos. Más adelante, se reunieron con los familiares para ver si estaban de acuerdo en donarlas para crear una sala de exhibición”, recordó.

Tumbas | Foto: Ian Lima

De estas 34 momias, solamente 17 fueron donadas por sus familiares. Actualmente, en el Museo Momias Hñahñus Caltimacán se exhiben cuatro: dos niños, uno de 10 meses y otro de tres años (de nombre Isidro); un hombre de 69 años (Epifanio, murió de cáncer pulmonar) y una mujer de 22 años (falleció en labor de parto). Restan por acomodar 13 momias, las cuales están resguardadas a un lado de la iglesia por falta de vitrinas o capelos. 

Tumba | Foto: Ian Lima

El fenómeno de la momificación

Osvaldo Camarillo Sánchez, arqueólogo de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y antropólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estuvo a cargo de los trabajos de exhumación de los restos humanos en Caltimacán.

Excavaciones | Foto: Ian Lima

Con un equipo de 90 estudiantes, se coordinaron con la familia de las personas sepultadas en el panteón de Caltimacán para sacar los restos y llevarlos a un nuevo panteón. Sin embargo, en el proceso, la sorpresa fue que encontraron restos momificados.

Excavaciones | Foto: Cortesía

Esto ocurrió porque las gavetas donde depositaron los restos de las personas, así como el material de construcción de las tumbas (cal, arena, tabicón, cemento y ladrillo), provocaron que los cuerpos, al interior, se disecaran.

 Momias | Foto: Ian Lima

“Fue una momificación natural con intervención artificial, es decir, la intención no era que se momificaran, sin embargo, por actividad humana (construcción de gavetas), los cuerpos perdieron la humedad y se secaron”, detalló Camarillo Sánchez.

Excavaciones | Foto: Cortesía

Este tipo de momificación es “extremadamente rara de encontrar”. La mayoría de los cuerpos momificados que se hallaron en Caltimacán estaba a nivel de suelo, por lo que quedaron aislados de la humedad y permitía una mejor ventilación.

Momias | Foto: Ian Lima

También, influyó que los cuerpos se sepultaron a los difuntos con ataúdes de madera, que permite una mejor ventilación. Además, las criptas construidas eran de cal y baba de nopal, esta no solo las aisló de la poca humedad del entorno, sino sirvió como capa antibacteriana y microbiana. Se sabe que la alimentación de los difuntos contribuyó a este proceso.

Dos tipos de momificación

Un cuerpo momificado es un cadáver que conserva la piel y parte de la carne. Es decir, se detiene el proceso de putrefacción. Existen dos categorías de cuerpos momificados: parcial y total.

Museo de momias | Foto: Ian Lima

También, hay dos métodos por el cual, un cuerpo se puede momificar: el natural, el cual se produce en regiones con temperaturas extremas (sequía o humedad) y, también, influye las propiedades del suelo en donde se encuentra el cadáver; la artificial, es aquella en la cual, el ser humano, mediante el uso de distintos procedimientos (como la extracción de los órganos del cuerpo para frenar la putrefacción), hace que se momifique un cuerpo y se logre preservar. Los principales exponentes son la cultura egipcia.

Equipo de excavación | Foto: Cortesía

¿Qué pasa después de que una persona muere?

Después de que una persona muere, el cuerpo pasa por cuatro etapas. La primera es ‘algor mortis’ o frío de la muerte, es aquella en la que el cuerpo pierde temperatura después de fallecer; la segunda se conoce como ‘livor mortis’ o lividez cadavérica es uno de los signos reconocibles de la muerte, cuando se da una coloración rojiza-morada en las zonas del cuerpo donde se acumula sangre, debido a que el corazón deja de bombearla.

Exposición de momias | Foto: Ian Lima

La tercera es ‘rigor mortis’ o rigidez cadavérica, es un cambio químico que sufren los músculos después del fallecimiento. Es un estado en el cual los músculos se contraen debido a la falta de circulación sanguínea, esto dificulta la manipulación de las extremidades del cadáver.

Momias | Foto: Ian Lima

La cuarta es la ‘putrefacción’, es aquella donde las bacterias contenidas en el sistema digestivo comienzan a alimentarse de las membranas de todo el cuerpo. Este proceso sucede debido al inexistente sistema inmunológico que, en condiciones normales, es el encargado de frenar el proceso.

¿Por qué nace este museo?

Además de mostrar al mundo estos vestigios de la historia hñahñu, el museo se crea para exponer la cultura indígena e incentivar el turismo y la economía de esta región del Valle del Mezquital, una de las principales expulsoras de migrantes a Estados Unidos.

Momias | Foto: Ian Lima

Por ello, que, a través del comité, se busca consolidar este museo y adquirir las 13 vitrinas o capelos para exhibir a igual número de momias. Sin embargo, cada uno de estos contenedores cuesta entre 15 mil y 20 mil pesos

Momias | Foto: Ian Lima

“Para hacer un capelo, son tres trabajos. Primero, se construye una base de madera, ya sea de pino o de cedro… eso cuesta más de 5 mil pesos y lo hace un carpintero especialista; después, se tiene que comprar el acrílico y posteriormente, una base de herrería para exhibir… ahí son tres trabajos distintos, por ello calculamos ese precio”, indicó.

Actualmente, no cuentan con apoyos gubernamentales para consolidar este museo. Por ello, es importante la difusión para que cada vez más personas en México, incluso, en el mundo, puedan contribuir a auspiciar estos gastos.

“La idea de construir este museo fue, aparte de conservar y exhibir los restos momificados, queremos compartir nuestras tradiciones y culturas. Estamos exhibiendo parte de eso, para que se preserven nuestras raíces”, agregó Ángel Barrera.

Los ancestros de la cultura hñahñu, antes, se dedicaban, principalmente al campo. Las mujeres tallaban el ixtle o penca de maguey para hacer ayates o a tallar la lechuguilla. Los hombres trabajaban en el jornal, vendían escobas de monte y raspaban maguey para producir pulque.

Segundo museo de momias en México

Momias Hñahñus Caltimacán es el primer museo de momias en Hidalgo y segundo en México. El primero se encuentra en el estado de Guanajuato donde se exhiben más de cien momias que atraer a miles de visitantes.

Pieza del museo | Foto: Ian Lima

El terreno para la edificación del museo fue donado por la comunidad. Este proceso tardó muchos años, pues primero se tuvo que tramitar la escritura, luego se gestionó los apoyos para iniciar con la construcción y, más tarde, los permisos.

“Han pasado varios comités y cada uno ha hecho su trabajo para lograr la apertura del museo. No se ha hecho en una sola etapa, la primera piedra se puso en el 2016, pero ya fue hasta el 14 de diciembre de 2022 que se logró inaugurar… todavía nos faltan más detalles”, indicó.

Ubicación, costos y horarios

El Museo Momias Hñahñus Caltimacán se ubica en el centro de esta comunidad. Viniendo de la Ciudad de México, se enfila sobre la carretera México–Laredo en dirección a Ixmiquilpan; pasando la gasolinera del municipio de Tasquillo, está la desviación a la comunidad de Caltimacán.

Integrantes del Comité del Museo Momias Hñahñus Caltimacán | Foto: Ian Lima

Esta comunidad se ubica, en automóvil particular, a una hora con 40 minutos de Pachuca, capital de Hidalgo. Los días que está abierto el museo de momias es de martes a domingo, en un horario de 9:00 a 16:00 horas.  

Caltimacán | Foto: José Antonio Alcaraz

El donativo que se pide a los visitantes es: 50 pesos adultos y 40 pesos niños. Con ese dinero se paga la luz, el mantenimiento del lugar y se va ahorrando para las adecuaciones que hacen falta, como las vitrinas y ampliación de las salas.

Datos extras

Caltimacán se fundó en 1692. Anteriormente se llamó ‘San Xugua’, que significa San Juan. Posteriormente en 1869 se le denominó Caltimacán que tiene su etimología en la lengua náhuatl Calli (casa) y can (lugar), por lo que su significado es “lugar de casas”.

Tasquillo | Foto: José Antonio Alcaraz

También, hay otra versión del nombre que se deriva de la lengua otomí - náhuatl y español que significa "lugar donde se fabrica cal" debido a que, en el lugar, hace muchos años, se extraía ese material.

En otomí significa "lugar de casas blancas", porque según los pobladores pintaban las casas con cal, ya que era lo que más se daba en la región. De acuerdo con el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hay mil 674 habitantes en Caltimacán.

sjl