PACHUCA

Julia y Mayte, historias de mujeres que escaparon del círculo de violencia machista

Un esposo abusivo y unos parientes ambiciosos violentaron sistemáticamente a Julia y Mayte, quienes con resiliencia y apoyo consiguieron salir de los círculos de violencia pero aún enfrentan procesos judiciales

Julia vende gelatinas que aprendió a hacer en cursos del Centro de Justicia para Mujeres.Créditos: Verónica Angeles
Escrito en HIDALGO el

Pachuca.— Julia y Mayte tienen algo en común, ambas vivieron violencia familiar y actualmente, las dos son sobrevivientes y mujeres con un negocio propio que les ha permitido salir adelante y dejar atrás la vida de maltrato a la que estuvieron expuestas y aunque ambas tienen inacabados sus procesos penales, lo cierto es que gozan de su empoderamiento y tienen confianza en las instituciones.

Julia -nombre ficticio- vivió 25 años con su pareja, quien ejercía violencia psicológica en su contra, un día sí y el otro igual. A pesar de haber aportado recursos para el patrimonio familiar lavando ropa y limpiando casas, ella tuvo que salir de su hogar porque la propiedad estaba a nombre de su pareja.

Con una crisis existencial, en el mes de marzo se acercó al Centro de Justicia para Mujeres para solicitar ayuda, pues ya no soportaba el trato de violencia psicológica que se ejercía en su contra. Desde entonces y hasta la fecha, ella ha acudido a terapia y ahí ha sido consciente de su situación.

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Con el paso de los meses, con las terapias y los cursos que ha recibido, Julia se siente una mujer empoderada, ha iniciado su negocio de gelatinas de sabores no convencionales, como la de chocolate abuelita o la de sabor napolitano, entre otras. Espera que la justicia le devuelva lo que también ella construyó, que fue su casa y de la cual tuvo que salir porque ahí su labor siempre fue minimizada, tanto en las labores como el trabajo que realizaba.

“Yo aporté para la construcción de la casa y pues desafortunadamente yo me tuve que salir porque está en la propiedad de él, pero en el Centro de Justicia nos han escuchado y nos ha apoyado”, expresó tras confiar en que las autoridades realizarán su labor para que ella pueda recuperar su hogar.

Además de superar la violencia en la que vivió, Julia hoy es consciente de que hubo algún tiempo en que normalizó su situación, incluso le sorprendió ver el violentómetro y ver que ella había padecido violencia de todo tipo y “sin darse cuenta”.

Foto: Verónica Angeles

De acuerdo con información de Bertha Miranda Rodríguez, en lo que va de 2023 el área jurídica del Instituto Hidalguense de las Mujeres (IHM) acompaña más de 3,600 casos de violencia psicológica, violencia económica, violencia sexual y violencia familiar en contra de las mujeres. Indicó que de estos casos en el 50 por ciento se han judicializado y de estos el 30 por ciento han concluido en una sentencia por parte de un juez.

Los municipios que el IHM ha identificado como los de mayor violencia hacia las mujeres son: Tizayuca, Tula y Tulancingo, además de que se registra un incremento de casos en Huejutla.

La otra familia que también ejerce violencia

Mayte fue golpeada por su tío y su primo, pero a pesar de haber intentado denunciar no fue escuchada, y hoy enfrenta una denuncia penal acusada del delito de amenazas y lesiones, pues resulta que le voltearon los hechos y resultó que la violenta fue ella y no los dos hombres.

Foto: Verónica Angeles

Mayte también llegó al Centro de Justicia para Mujeres, luego de haber tocado diversas puertas, pues su tío -dice- es influyente, pues tiene un hijo en la Procuraduría de Justicia de Hidalgo y otro en el Poder Judicial.

“Toqué varias puertas, no me hicieron caso y caí en depresión porque me llevaron a mí como acusada y de hecho todavía sigo como acusada ahí porque él me agredió y dice que fue al revés, pero como hay muchas influencias a mí no me tomaron la declaración”, explicó.

Hoy, lo que le da fortaleza es que por fin encontró quien cree en ella, se siente orgullosa de que la gente la recibió y creyó en ella y le ayudó a iniciar la denuncia por violencia y crear su propio negocio de nieves.

Foto: Verónica Angeles

Aún se siente mal porque la sientan en el banquillo de las acusadas frente a jueces, pero tiene fe y esperanza en que la verdad salga a la luz y que todos sepan que sus parientes la golpearon porque ella no estuvo de acuerdo en que ellos se apropiaron de las tierras de su padre, quien murió intestado.

No conforme con que le han quitado su patrimonio, en su negocio de nieves le echaron a la Cofepris, “llegaron a mi casa, nos cerraron todas las puertas y gracias a Dios ahorita nos estamos levantando con mi hermana y yo sí seguimos al pie porque yo sé que se va a demostrar la inocencia, aunque él tenga muchas influencias en el gobierno”.

sjl